Ciudad violeta, de Juan Gaitán

CUBIERTA Ciudad Violeta.inddEn un libro de cuentos, puede haber diversas cosas que los unan a todos para formar un conjunto: un mismo autor, un mismo tema, una misma época, un objeto que se repite… En este caso, lo que une todos estos microcuentos escritos por Juan Gaitán es un color: el violeta. Ciudad violeta se divide en tres partes: «Ciudad violeta», «Teogonía» y «Genealogía fantástica». Juan Gaitán parte de su ciudad natal, Málaga, para describir una inquietante ciudad.

Las historias que se nos cuentan tienen un halo de leyenda, una cierta musicalidad propia del relato fantástico, que te hace sentir que estás leyendo algo importante. Estos cuentos relacionan la realidad y la ficción de una forma única. Ambas se complementan para dar al lector una mirada peculiar, casi mágica, sobre el mundo. En la primera parte se nos describen diferentes elementos y personajes de la ciudad. En la segunda parte, se nos habla de los dioses que se adoraban antiguamente en la ciudad y que marcan el carácter de la misma: el dios del aroma, del asombro, de las caricias, etc. En la tercera parte hacemos un repaso a las peculiaridades de los distintos miembros que forman el linaje del narrador.

Nos encontramos con textos muy bellos, que se sitúan en un terreno intermedio entre la poesía y la prosa. Es una lectura placentera, que te absorbe y que os animo a disfrutar.

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Cosas de niños, de David Wagner

Portada_Cosas-de-ninos-350x539Hace ya un año que este libro salió en una de mis listas de 10 libros que me gustaría leer y sin embargo, aún no lo había hecho. El motivo es el de siempre: hay demasiados libros y demasiado poco tiempo. Pero por fin lo he podido leer y hoy os vengo a hablar de él: se trata de Cosas de niños, de David Wagner, publicado por Errata Naturae.

En Cosas de niños, David Wagner registra la cotidianidad y los descubrimientos propios de la paternidad y lo extraño que es ser padre e hijo a la vez. Así, las historias que nos cuenta sobre sí mismo, su padre y su hija, se convierten en una historia universal de todos los padres e hijos de mundo. Estas historias se nos cuentan en forma de microcuentos que forman un conjunto homogéneo realista y creativo, que nos hace reflexionar sobre la infancia y recordar cosas que no imaginábamos poder recuperar. Pieza a pieza, el narrador monta un puzzle poético que nos hace descubrir poco a poco diferentes aspectos de la infancia.

Los fragmentos con los que se construye el libro parten de cualquier actividad, rutina, ritual o objeto que rodea a la niña o al narrador, lo que le da al conjunto un carácter intimista. Este libro nos invita a reflexionar, a partir de anécdotas, sobre el paso del tiempo y en como cambian las cosas. También sobre la sensación que los niños tienen de que no van a ser nunca realmente adultos y de cómo perciben a sus padres. En resumen, un libro que nos hace sentir nostálgicos y que recomiendo leer sin prisas para disfrutarlo pieza a pieza.

París era una fiesta, de Ernest Hemingway

H421296«París era una fiesta» es una frase que como mínimo nos suena a todos de algo. Es el título que se le dio en español a la primera obra póstuma de uno de los grandes autores del siglo XX, Ernest Hemingway. Es una frase atrayente por lo que transmite: amor y nostalgia por el París de los años 20, una nostalgia que se contagia también a aquellos que, ni de lejos, hemos vivido ese momento.

París era una fiesta es un homenaje al mito de la Ciudad de las Luces, la capital de la literatura americana durante el periodo de entreguerras. La obra mezcla pasajes más íntimos y poéticos, con anécdotas divertidas de su época de juventud en un lugar en el que fueron «muy pobres y muy felices». Así vemos como el escritor intenta subsistir tras dejar de trabajar como periodista para dedicarse a su carrera como escritor. Conoceremos, a través de su punto de vista, a figuras como Gertrude Stein, Ezra Pound, Scotte Fitzgerald y Ford Madox Ford; y descubriremos porque se les llamaba «la generación perdida».

Hemingway describe, pues, el panorama cultural y la vida bohemia de París: los cafés frecuentados por escritores y artistas, el culto a la bebida, la belleza y la pobreza.

En este libro nos encontramos a un Hemingway nostálgico y orgulloso que nos cuenta las batallas vividas en apuntes que toman forma de cuentos breves que conservan su autonomía. Las anécdotas, los sucesos y las reflexiones sobre la propia escritura son la base de este libro que os recomiendo leer con calma. Un libro tierno, sorprendente y divertido.

Los libros de la selva, de Rudyard Kipling

9788490651070_1Todos conocemos a Mowgli, al adorable Baloo y a la responsable Bagheera. Hemos disfrutado de las maravillosas canciones de El libro de la selva de Disney y de los entrañanles personajes de la película hasta el punto en el que lo hemos interiorizado y ya todos creemos saber de qué va El libro de la selva. Pues probablemente quedéis tan sorprendidos como yo al descubrir que El libro de la selva no es un libro: son dos. Y es más: no es una sola historia sino un montón de fábulas protagonizadas por animales (no siempre en la India) y publicadas originalmente en revistas entre 1893 y 1894. Los primeros relatos narran la historia de Mowgli (con algunas diferencias respeto a la historia de Disney que conocemos) pero son muchas más las historias que desconocía. Ahora Alba Editorial las recopila en un solo tomo: Los libros de la selva.

Es un libro excelente, tanto para jóvenes como para adultos. Como clásico que es, aguanta muy bien el paso de los años (una buena traducción siempre ayuda a ello) por lo que la lectura se hace fácil, amena y divertida. Descubrimos algo más sobre la historia de Mowgli, sobre como se organizan los lobos, cual era el verdadero problema con los monos, de qué lado está Ka o qué le ocurre a Shir Jan.

Para el resto de historias partimos de cero, sin conocer los personajes ni los ambientes. Pero eso también es bueno. Este libro nos llama a la nostalgia, con él redescubrimos personajes de nuestra infancia, pero también nos trae algo nuevo con estas historias menos conocidas (hay una de unas focas que me ha gustado especialmente). Cada uno de los relatos comienza y termina con una canción que refuerza el mensaje del mismo.

En resumen: me ha gustado mucho leer este libro y espero que lo podáis disfrutar como yo lo he hecho.

Demasiada roca solitaria, de Alberto García Salido

portada_demasiada-roca_webDemasiada roca solitaria, de Alberto García Salido, es una recopilación de relatos breves y microrrelatos de las que ya nos tiene acostumbrados la Editorial Adeshoras.

Los textos que componen este libro son realmente muy cortos. El más largo (con diferencia) tiene unas cinco páginas, algunos ocupan dos y otros solamente necesitan un par de frases para ser perfectos. Me ha gustado mucho la ironía de un relato que nos describe una familia a partir de premios que se otorgan a cada miembro, tal y como se hace en las galas de cine. Me parece original, inteligente y gracioso a partes iguales.

El tema común entre todos estos relatos es la cotidianidad interrumpida. Los protagonistas son personas que viven en una relativa normalidad hasta que un incidente causa un cambio en sus vidas. Esta ruptura puede ser más o menos brusca, pero siempre tiene algo de traumática. A menudo vemos que la culpa de estas rupturas tienen que ver con problemas de comunicación. De hecho, de ello de de lo que trata el título, “demasiada roca solitaria”, demasiada gente que vive como si fueran islas, separadas entre ellas por un gran espacio de mar que impide la relación.

La montaña azul, de Varios Autores

Portada-de-La-Montaña-AzulHoy os quiero hablar de un libro de relatos cortos con el que he disfrutado mucho y que se llama La montaña azul. El libro lo edita La fea burguesía, una editorial nueva que nace con el objetivo de dar visibilidad a los autores que de alguna forma se relacionen con Murcia. Teniendo esto en cuenta, su segundo libro, La montaña azul, es toda una declaración de intenciones: trece son los autores murcianos que ofrecen su pluma para demostrar que esta pequeña región mediterránea tiene mucho que decir.

Los autores son Rafael Balanzá, María Dueñas, Miguel Espinosa, Salvador García Jiménez, García Montalvo, M. Á. Hernández, Luis Leante, Lola López Mondéjar, Manuel Moyano, Pérez-Reverte, Ginés Sánchez, M. S. Robles y Juan Soto Ivars. Muy cerca de donde viven o han vivido todos ellos, un hombre pintó, piedra por piedra y por mandato divino, una montaña de color azul con el objetivo de ahuyentar al demonio. Murcia es una región de mar y montaña, con paisajes muy distintos entre sí, que no quedan desmerecidos ante la rareza de una montaña azul. Igual de distintas son las historias que nos cuentan los relatos de este libro, que tampoco quedan desmerecidas o eclipsadas por otros textos que, de entrada, puedan resultar más espectaculares.

El libro es una recopilación de historias ya publicadas de autores con trayectorias muy sólidas. Quiero destacar La creación del mundo, de Pedro García Montalvo y El padre de Thomas Bernhard, de Miguel Ángel Hernández. Ambos relatos tratan sobre el proceso creativo y la literatura y supongo que por eso me ha llegado más. Pero en este libro se tratan muchos otros temas como las relaciones familiares, la muerte, la enfermedad o los sueños. Hay que leer este libro como si se paseara entre mentes brillantes, observando su poder creativo y dejándose sorprender.

Kichay, de Alejandro Romera

KichayHacía ya algún tiempo que no leía ningún libro de relatos y la verdad es que me apetecía mucho hacerlo. Así que hoy os vengo a hablar del último que he leído: Kichay, de Alejandro Romera. Lo publica Chiado Editorial.

Como digo, estamos ante un libro de relatos cortos. Muy cortos: de unas tres o cinco páginas la mayoría de ellos. Es un libro cortito, de unas 70 páginas que se lee en un momento (o en pequeñas dosis). Los hechos relatados se insertan en el mundo real. Sin embargo, en medio de la cotidianidad surge la magia y la fantasía. Cualquier cosa puede suceder.

En total son quince los cuentos relatados con sencillez y cercanía. No llega a conmover, pero sí hace pasar un buen rato al lector. Los relatos invitan a la reflexión y al debate. Nos encontramos con niños que giran mapas para hacernos pensar, familias destrozadas y fallecidos que no acaban de descansar. El título es extraño y la portada sugerente, pero hasta el último relato no captamos el sentido de todo ello y es entonces cuando todos los relatos se reúnen, no tanto en temática, como sí en un posible origen mágico. Sin duda este último relato es el que más me ha gustado. Os lo recomiendo.

 

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Noches sin sexo, de Yanet Acosta

Noches sin sexoAsistí el pasado viernes 11 a la presentación de Noches sin sexo de Yanet Acosta. De Yanet había leído un relato erótico publicado en el recopilatorio 44 mundos a deshoras, publicado por la Editorial Adeshoras. Ahora, gracias a la editora de Adeshoras, Susana Noeda, he podido leer todo un libro de relatos de esta escritora.

Los relatos son tremendamente sensoriales. Con pocas (poquísimas) palabras, Yanet Acosta consigue hacerte sentir aquello que quiere transmitir. No sobra ni falta nada en ninguno de estos relatos. Cada palabra está puesta en su sitio con precisión, consiguiendo reflejar emociones vitales, olores y sensaciones con maestría. Los personajes están solos, frustrados y sienten miedo y canalizan todo ello en una destrucción propia y/o ajena, que los acerca a la locura.

Los relatos son a menudo viscerales, y están aderezados con un humor negro que me hace pensar en los dibujos de Néstor F. y Molg H. Sin embargo no son los dibujos coloristas y sórdidos de este par los que acompañan a los relatos, sino los de Ariadna Acosta, la hermana pequeña de la escritora. Estos dibujos están hechos mezclando únicamente cyan y negro y transmiten una melancolía que pega mucho con los relatos.

El encuentro con la noche puede ser sensual, relajado o de pesadilla. Todas estas versiones de las noches sin sexo son las que nos muestra Yanet Acosta mediante unos textos breves, concisos, pero con mucha fuerza.

Mi vida querida, de Alice Munro

Mi vida queridaHace ya algunos meses que gané este libro en un sorteo organizado por Me gusta leer y aún no me había puesto con él. Se trata de Mi vida querida, de Alice Munro y lo publica Lumen. Para aquellos que no sepáis quien es Alice Munro os diré que tras haber estado nominada para el premio Nobel varias veces, por fin lo ganó el año pasado. Escribe mayoritariamente relatos cortos y se la considera la mejor escritora de relatos en lengua inglesa. Hacía tiempo que quería leer alguno de sus libros y más aún desde que ganó el premio. De hecho tengo otro de sus libros, Las lunas de júpiter, cogiendo polvo en mi estantería (o en mi Kindle, de hecho) desde hace casi un año.

El título del libro, Mi vida querida, parece el tipo de expresión que uno suelta en un suspiro. “Vida” y “querida” son dos palabras positivas, que al juntarse en un suspiro se convierten en una queja, en una abrumada exasperación.

¿Qué encontramos en el libro? Una narrativa realista, clara, sencilla y sutil. Una indagación en el alma y en las relaciones humanas. Diez relatos  realistas y cuatro autobiográficos. Unas vidas provincianas. Y unos personajes bien perfilados.

Los relatos de este libro tienen varias características comunes: un entorno rural en Canadá, unos personajes normales pero con un toque especial que los distingue del resto y la cotidianidad tintada de depresión económica en la que transcurre todo. Además, a menudo uno empieza leyendo sin saber muy bien a dónde le quiere llevar la autora (por ejemplo, unos personajes que eran principales dejan de serlo y finalmente desaparecen, dejando que otros los releven) de tal forma que casi siempre nos encontramos ante desenlaces que no veíamos venir ni de lejos.

Es verdaderamente difícil escoger un relato entre tantos. Quizás “Tren” y “Amundsen” son los que más me han gustado. En “Tren” un hombre vuelve de la guerra pero justo antes de llegar a casa se para a ayudar a una mujer y va encontrando excusas para alargar la estancia más tiempo de lo previsto. “Amundsen” narra la historia de una maestra que llega a un pueblo a enseñar a unos niños con tuberculosis y que es seducida por un médico, que la lleva a cenar y le propone matrimonio para luego abandonarla fríamente.

Hay algo que es muy positivo y es que en los relatos de Munro, las mujeres no siempre necesitan un hombre a su lado. Son capaces de cambiarlos o abandonarlos. Son rebeldes y no se dejan dominar. Todas las historias fluyen con gran naturalidad. He de decir que en algunos momentos se me ha hecho pesado seguir leyendo, pero creo que es porque lo he hecho demasiado rápido. Probablemente éste sea uno de esos libros que hay que leer poco a poco. Un relato o dos al día como mucho, para dejarlos reposar. Alice Munro supera ya los 80 años y dice que no va a escribir más. Así que probablemente éste sea el último libro que nos deje.

44 mundos a deshoras, de varios autores

44 mundos a deshorasEn un momento en el que apostar por la cultura y la creación cultural parece una idea suicida, nace la editorial Adeshoras. El nombre no podría ser más adecuado. Aún así, parece que la cosa no les va mal y, para celebrarlo, han reunido a cuarenta y cuatro autores para formar un antología de relatos, poesías e ilustraciones que tienen como leitmotiv el nombre de la editorial que los ha reunido. Lo han hecho de forma desinteresada: todos ellos han cedido los derechos de sus aportaciones a Payasos Sin Fronteras y a Médicos Sin Fronteras. Toda una reivindicación en un tiempo en el que nadie regala nada. El nombre del libro, como no podía ser de otra forma, es 44 mundos a deshoras.

Algunos de los autores que han participado ya son consolidados, otros han trabajado anteriormente con la editorial y otros no han publicado sus obras.  Sus nombres son Abilio Estévez, Anamusma, Andrés Portillo, Carlos Candel, Carlos G. Algovia, Carlos Lapeña, Carlos Ollero, Clara Obligado, Elvira García, Eva Hibernia, Ezequías Blanco, Fermín Peñas, Fernando FerroFernando PuenteFrancisco Javier Guerrero, Javier Alcolea, Javier Fernández Panadero, Jesús Díez, José Luis Esparcia, José María Merino, José María Verdú, Juan Seoane, Juan Serrano, Laura Freijo, Manu Garpe, María Tena, Mariano García, Marisol Torres, Maytekano, Miguel Ángel Martín, Mimi Munné, Myriam Vélez, Neus Aguado, Pepe Viyuela , Raquel F. SáezRulo Pardo, Sidney Gámez, Silvia Añover, Soledad Velasco,  Susana Noeda, Teresa Urroz, Xabier López López, Yanet Acosta y Zulema Sánchez. Vienen de mundos distintos: de la poesía, del teatro, de la música, la ilustración, la pintura, la escultura y el grabado. El resultado de mezclar tanta creatividad ha dado lugar a decenas de mundos distintos en los que se reflexiona sobre el paso del tiempo.

Es interesante ver como cada autor lleva el tema por caminos distintos, creando diferentes historias acerca de la difícil relación con el tiempo, llegando a conclusiones dispares. El tiempo es subjetivo: puede pasar lento o rápido, puede incluso pararse, se puede perder la noción del tiempo o, directamente, perder el tiempo. Lo es, además, porque va sujeto a nuestra vida y a nuestra muerte. Vivimos nuestro tiempo y el tiempo que vivimos es el único que conocemos: por eso, dependiendo de cómo sea nuestra vida, tendremos una relación u otra con el tiempo. De esto es de lo que nos habla este libro.

Realmente lo he disfrutado mucho, hay textos muy buenos y muy trabajados y creo que puede servir para conocer autores que no habíamos leído nunca, darnos cuenta de que nos gustan y buscar más obras suyas. Y si, de paso, colaboramos con ONG como Payasos Sin Fronteras o Médicos Sin Fronteras mejor aún.