Rio 2, de Carlos Saldanha

Rio 2Estos días me ha tocado hacer de canguro de la pequeña de la familia, a la que me llevé al cine. Entre las películas de la cartelera ella eligió Rio 2. No he visto la primera parte, así que no voy a comparar. Por lo que he leído va de un guacamayo azul domesticado que es el último macho de su especie y que hay que emparejar con la última hembra para asegurar la continuidad de la especie. En esta segunda parte, los dos guacamayos descubren que puede que haya más de su especie en el Amazonas y comienza un viaje junto con sus 3 hijos y algunos amigos en búsqueda de los demás.

Él es Blu y ella es Perla. Él es una pájaro domesticado, patoso y acostumbrado a la comodidad y a la tecnología. Ella es salvaje, decidida y aún recuerda su vida en la selva y a su familia con melancolía. Además, está preocupada por el hecho de que sus hijos crezcan en un ambiente tan antinatural como el de la ciudad. Así que, cuando en la tele se insinúa la posibilidad de que una colonia de guacamayos azules siga sobreviviendo en el Amazonas, no para hasta que consigue emprender el viaje. Allí es donde ambos se encontrarán al padre de la novia, al que ella daba por muerto. Blu tendrá problemas por encajar y su suegro no se lo pondrá fácil. Es muy divertido ver al pájaro peleándose con el GPS que lleva en su riñonera o blandiendo una navaja suiza para defenderse. Pero en la selva estas cosas son poco útiles y tendrá que aprender a usar el pico, las alas y el sentido común para sobrevivir.

Hay otros animales graciosos, como la malvada cacatúa que quiere ser una estrella y que busca la venganza por algo que ocurrió en la anterior entrega. También es graciosa la rana venenosa enamorada de la cacatúa, pero que no puede tocarla por el peligro mortal que ello conlleva.

La verdad es que no es una película demasiado imaginativa. Simplemente mezcla la preocupación por la maltratada naturaleza que hay en muchas películas infantiles con el argumento de películas de humor como Los padres de ella. De hecho, no sé si es cosa mía, pero me da la sensación que el guacamayo suegro se parece un poco a Robert De Niro. Por otro lado, estamos ante una película visualmente espectacular, con mucho color y números musicales con coreografías caleidoscópicas y el Carnaval brasileño de fondo. Energía y vitalidad son los ingredientes principales de la película.

La película pinta bastante divertida, y a menudo lo consigue, pero también decepciona. La música, el ritmo y el color no consiguen enmascarar una película demasiado vuelve rutinaria y previsible.

 

La LEGO película, de Phil Lord y Christopher Miller

La LEGO películaLego tiene ya más de ochenta años. Seguro que todos habéis oído hablar de su origen, pero no está de más recordarlo. Todo empezó con un humilde carpintero danés que hacía juguetes y que, al quemarse su carpintería y abrir una nueva, comenzó a hacer figuras de madera en miniatura. Con el paso de los años pasó a usar plástico y luego plástico ABS para eliminar la toxicidad. Tuvo un gran éxito, ya que permitía a los niños desarrollar su imaginación para crear mundo a su antojo para jugar a lo que más les apeteciera.

La imaginación es, pues, el punto fuerte de Lego. Si puedes imaginarlo, puedes hacerlo. Y los creadores de La LEGO película, dirigida por Phil Lord y Christopher Miller, lo han sabido ver muy  bien, dando lugar a un desmadre continuo, plagado de construcciones, destrucciones, cameos, referencias, humor y acción. Estamos ante una película inteligente, que no trata al espectador como tonto y que puede ser disfrutada por personas de todas las edades.

El protagonista es Emmet, una figura de Lego completamente normal y anodina, fiel a las normas y feliz. De pronto, es identificado como “el especial”, la persona más extraordinaria y más inteligente, el único capaz de salvar el mundo de Megamalo, un villano, al que molesta el mundo en constante cambio y desorden de Lego y que pretende acabar con ello. Emmet, por supuesto, no está preparado para la aventura. En seguida conectamos con Emmet, pero también con el resto de personajes, todos ellos muy carismáticos. Podemos ver a Superman, Gandalf, Han Solo, C3PO y, por supuesto, a Batman, que se ríe de sí mismo de una forma genial. Especialmente entrañables son también el policía bipolar, el Unigato y el astronauta.

Todo encaja y también lo hace con el espectador, que, como hemos dicho, puede ser de cualquier edad. Así como los niños verán una historia de acción en un universo basado en uno de sus juguetes favoritos, los mayores podrás disfrutar de otros matices, como las bromas sobre el comportamiento cuadriculado y conformista de los habitantes del mundo Lego y la crítica implícita que, en cierta manera, parodia el mundo en el que vivimos en el que procuran distraernos en el consumismo para que no veamos otras cosas más importantes. El consumismo, el abuso de poder y la política autoritaria son criticados a lo largo del film. Todo esto lo expresan con la canción “Todo es fabuloso”: divertida y pegadiza a más no poder.

Lo importante es el juego, llevado a la pantalla con gran agilidad. La imaginación es el tema principal de la película, que nos enseña a confiar en nuestras propias ideas, por mucho que creamos que no son originales o interesantes. El juego con los personajes, con los guiños y los homenajes, por un lado, como con el universo Lego, sus posibilidades y sus limitaciones, por el otro, son los ejes que vertebran la película. Muy graciosos son también los auto-homenajes a los diferentes mundos de Lego, como la edad media, los piratas o el oeste.

Aunque ir a ver una película hecha con Lego de entrada nos hace sospechar, os recomiendo verla. El ritmo es estable, la stop-motion simulada es alucinante, la película es cálida e ingeniosa y está llena de detalles graciosos e inteligentes, los personajes actúan con lógica y son realmente entrañables. No se me ocurre nada malo que decir, igual aún estoy deslumbrada, pero creo que estamos ante una de las mejores películas de animación que he visto nunca. Maravillosa. Todo es fabuloso.

Os dejo el trailer de la película:

Y la canción “Todo es fabuloso”:

Frankenweenie, de Tim Burton

Éste está siendo un año especialmente activo para Tim Burton. Tras dirigir Sombras tenebrosas y producir Abraham Lincoln: cazador de vampiros, el cineasta nos trae Frankenweenie, una obra de animación basada en el corto homónimo de 25 minutos que hizo en 1984.
El corto original se grabó en blanco y negro y en acción real mientras trabajaba en Disney. El resultado fue considerado demasiado siniestro para el público infantil y la obra quedó arrinconada y Burton despedido. Tres décadas más tarde parece que Disney se lo ha pensado mejor y ha permitido al cineasta grabar un largometraje basado en aquel corto, esta vez en animación stop-motion.
La historia comienza igual que el corto: Víctor Frankenstein es un niño solitario y soñador que ama el mundo del cine y de la ciencia (Víctor no es otro que Burton de pequeño). Su mejor amigo es Sparky, quién hace de actor principal de sus películas grabadas en súper 8. El drama se desencadena cuando el perro es atropellado mientras persigue una pelota y Víctor,que no quiere tener que despedirse de su amigo, trata de resucitarlo mediante una tormenta eléctrica.

La película es un homenaje nostálgico al terror fantástico clásico de los años 30 y 40. En ella vemos múltiples referencias, la más obvia de ellas a la obra de Mary Shelley. Pero también encontramos referencias a Vincent Price, Boris Karloff, la momia, Godzilla, Van Helsing, etc. Todas las referencias que aparecen a lo largo del film tienen como eje vertebrador el amor de un niño hacia su perro y la dificultad para aceptar la pérdida. Este amor incondicional puede entenderse como una metáfora del amor de Tim Burton por un cine que veía de pequeño y que ya no existe.

Probablemente es por esta nostalgia por la que los monstruos que aparecen en el film son más entrañables que terroríficos. Es una película hecha desde la perspectiva de un niño crecido que intenta reencontrarse con la ilusión con la que vemos a Víctor mostrar su pequeña proyección amateur. En esta película, Burton ha intentado regresar a sus orígenes, recreando el argumento de su segundo corto mediante las técnicas y el estilo del primero, Vincent. Las figuras y los decorados están hecho con sumo cuidado, procurando darle al conjunto un aire retro que refuerza la nostalgia de la obra.

Por otro lado, el film también recuerda a las kid movies (películas protagonizadas por niños) de los 80 tan típicas del cine de Spielberg y de tantos otros y que habían sido homenajeadas no hace mucho en Super 8.

Frankenweenie es una película que trata sobre la nostalgia y el valor de la amistad; pero también nos habla de temas como la maldición de la codicia y la necesidad de amar nuestros proyectos para que salgan bien, del miedo al pensamiento distinto, de los peligros de la masa y del absurdo pensamiento maniequista. Una película sensible que deja un buen sabor de boca.

Entradas relacionadas:

Sombras tenebrosas, de Tim Burton https://laestanteriadenuria.wordpress.com/2012/06/04/sombras-tenebrosas-de-tim-burton/

Tim Burton por Tim Burton, de Mark Salisbury  https://laestanteriadenuria.wordpress.com/2012/05/07/tim-burton-por-tim-burton-de-mark-salisbury-ed/

Super 8, de J.J. Abrams y Steven Spielberg https://laestanteriadenuria.wordpress.com/2011/08/31/super-8-de-j-j-abrams-y-steven-spielberg/

Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio, de Steven Spielberg

La Aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio

Desde siempre he sido una gran lectora de cómics. De pequeña, cuando salía del colegio, solía ir a la biblioteca a hacer los deberes y pasar el rato hasta que salían mis padres de trabajar y me llevaban a casa. Allí fue donde descubrí a Els Barrufets, Mortadelo y Filemón, Rompetechos, El botones sacarino, Les aventures d’Espirú i Fantàstic, Superlópez, Astérix y Obélix, etc. Entre estas y muchas otras obras, una de mis favoritas siempre fue Las aventuras de Tintín, por lo que no es de extrañar que desde que oí por primera vez que Steven Spielberg y Peter Jackson iban a llevar al intrépido reportero y a su perro Milú al cine estuve esperando impaciente el resultado.

El personaje de Tintín se alza como un Quijote, ingenuo, pero lleno de buena voluntad y deseoso tanto de aventuras como de proteger a los débiles. Pero, a diferencia del Quijote, no se distrae de la realidad creando situaciones cómicas. Esto último lo deja más a sus compañeros de aventuras: el borracho Haddock, el despistado y sordo Tornasol, los ingenuos y poco avispados inspectores Hernández y Fernández, etc. son los que pierden el contacto con el mundo real provocando infinitud de situaciones graciosas. Estos personajes, no obstante, en el momento justo se arman de coraje y son salvados por su honradez.

En Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio, Tintín y Milú descubren un gran secreto que se oculta en una maqueta de un barco, que lo pone en el punto de mira de Ivan Ivanovitch Sakharine, el supervillano malvado malvadísimo de turno. Para desvelar el misterio, Tintín se embarca en uno de sus viajes por el mundo. Cada giro inesperado del viaje arrastra a Tintín, Milú, el capitán y los inspectores a nuevos peligros y emocionantes escenas.

El reencuentro con Tintín, Milú, los inspectores Hernández y Fernández y la cantante de ópera Bianca Castafiore ha estado a la altura de las expectativas. No es así con el caso del capitán Haddock. No sé si es porque cuando lo leí era aún muy pequeña y todo me parecía más fuerte, pero tengo la sensación de que el rudo lobo de mar ha suavizado notablemente su carácter, reduciendo su considerable repertorio de insultos extravagantes. En la película me ha parecido más un borracho bonachón y tontaina. No sólo los divertidos insultos del capitán hemos echado de menos, sino también al despistado profesor Tornasol, aunque damos por hecho que aparecerá en siguientes entregas.

La película respeta el espíritu de una época entrañable en la que siempre ganaban los buenos. Técnicamente asombrosa, visualmente espectacular y con escenas de acción realmente muy logradas.