Mi Sant Jordi 2015

Si vives en Cataluña, Sant Jordi es uno de los días más bonitos del año. La verdad es que yo ayer trabajé, así que tampoco le pude dedicar mucho tiempo, pero encontré un hueco para salir a ver un poco el ambiente del centro de Barcelona.

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Es maravilloso ver como cada año la gente sale a la calle para buscar libros para ellos mismos y para regalar. Pero a menudo me pregunto cómo puede haber tantísima gente en la calle un día no festivo y qué pasaría si lo fuera. Porque realmente hoy por hoy cuesta mucho andar por el centro un día así.

Éste fue el libro que me regaló mi pareja. Es el libro de rigor que saca Buenafuente cada año por estas fechas, pero esta vez es un poco diferente: se trata de un libro de ilustraciones con algún que otro breve texto. Tengo mucha curiosidad y me apetece mucho leerlo.

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Éste fue el que le regalé yo y que en un momento dado seguramente también leeré:

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Y, por último, estos fueron los dos libros que compré ayer:

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Y vosotros, ¿comprasteis ayer algún libro u os regalaron alguno?

33 Salón Internacional del Cómic de Barcelona + El Tesorero, de Francisco Ibáñez

700_x_cartellsc15-catEste mes de abril me va a arruinar. Este año entre Sant Jordi y el Salón del Cómic hay menos de una semana. Y yo no soy muy buena huyendo de las tentaciones y mucho menos si se trata de escoger entre ferias del cómic y del libro.

La verdad es que no estaba nada segura de poder ir este año al Salón. Al avanzarlo de fecha respecto a otros años me pilló un poco despistada y con muchísimo trabajo, pero al final logré hacerme un hueco para ir un par de horas el jueves por la mañana. La parte buena de ir un jueves por la mañana es que todo está muy tranquilo, puedes mirar los stands relajadamente y pasear sin empujones. La parte mala es la misma, y es que se echa un poco de menos el ambiente de buen rollo que inmediatamente surge cuando se unen un puñado de amantes del cómic.

Entre las exposiciones de este año quiero destacar la de cómic femenino durante el franquismo, que me ha parecido muy interesante, las del Capitán América y el Joker y la de Los surcos del azar. Bravo.

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Y todo esto es lo que me llevé a casa:

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Ahora que lo veo, me parece un resultado muy variado. Estoy muy contenta, aunque me tuve que frenar para no comprar más…

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Ya me he leído El tesorero, la última aventura de Mortadelo y Filemón creada por el gran Ibáñez. La aventura comienza cuando el responsable de economía del gobierno quiere disponer de dinero y  descubre que alguien ha robado los fondos de la tesorería del “Partido Papilar”. Mortadelo y Filemón reciben el encargo de perseguir al sospechoso principal: el tesorero del partido.

Como es obvio, se trata de una parodia del caso Barcenas en la que vemos a los principales dirigentes del gobierno con sus nombres ligeramente alterados: Mamerto Rojoy, Rubacalva, Demetria Coscorral,… Incluso esta última habla de “denunciar en diferido”.

Un álbum divertido, con la estructura y las bromas habituales que solemos encontrar en Mortadelo y Filemón, pero con el añadido del mensaje que se repite de fondo desde hace tiempo en la sociedad española: estamos hartos.

Don de lenguas, de Rosa Ribas y Sabine Hofmann

9788415803065_L38_04_lHoy vengo a hablaros de un libro que, si no fuera por el Summerthon, seguramente no me habría leído. Y es que entre los retos está el de leer un libro escrito a cuatro manos, es decir, por dos autores. Tras mucho buscar di con Don de lenguas, un libro escrito por Rosa Ribas y Sabine Hofmann y publicado por Siruela.

La protagonista del libro es Ana Martí, una chica que lucha por hacerse un hueco dentro del mundo del periodismo. Ana es inteligente, muy curiosa y perfeccionista. Es consciente de que su condición de mujer le atranca muchas puertas y de que debe hacer un gran esfuerzo para abrirlas. Aún más en la época que vive, la dictadura franquista. Y aún más si cabe por venir de una familia “problemática” para el Régimen.

Ana está atrapada en la sección de sociedad de La Vanguardia, hablando de cócteles, recepciones y modelitos. Pero ella lo que quiere ser es periodista de sucesos. Así que cuando su jefe le da la oportunidad de cubrir el asesinato de Mariona Sobrerroca (al estar indispuesto el compañero al que le iba a caer el caso) decide darlo todo para demostrar su valía. Al implicarse tanto, acabará descubriendo que en la versión oficial de los hechos no cuadran ciertas pistas (en forma de cartas), por lo que contactará con una familiar, Beatriz Noguer, filóloga, para que la ayude.

El libro ofrece una visión bastante realista de la Barcelona de esa época. Transmite muy bien el clima de miedo y de represión que flotaba siempre en el ambiente. Ana Martí y, de hecho, muchos otros personajes, se sienten constantemente en el punto de mira y sienten la necesidad de contener sus propios pensamientos cada vez que conocen alguien nuevo. A través de sus ojos conocemos la corrupción y los brutales métodos de la policía.

Estamos ante una novela policíaca muy diferente. El ritmo no es trepidante, sino más bien sosegado, pero engancha igualmente. La temática negra es tan sólo una excusa para hablar de la sociedad, la hipocresía y la historia. La lingüística es una parte importante de la investigación y la literatura se mezcla con la vida real en la resolución de un caso que se le escapa al inspector Isidro Castro (un personaje interesantístimo). Los personajes no son ni buenos ni malos, simplemente pretenden sobrevivir o tener éxito y cada uno lo hace a su manera.

Muy recomendado.

 

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32 Salón Internacional del Cómic de Barcelona

32_salon_del_comic_cartel[CAS][m]Este año he vuelto a ir al Salón del Cómic de Barcelona. Creo que nunca había ido un jueves y, la verdad, es que me ha gustado mucho: estaba casi todo vacío, no había apenas cola para entrar y se podía pasear y verlo todo muy bien. Por cierto, el cartel de este año me gusta muchísimo,es muy dinámico. Me encanta la imagen de los superhéroes llegando a Barcelona, contrapuesta a Colón, que señala hacia el mar.

Este año el tema principal del Salón es la guerra, por lo que hay una gran exposición titulada Cómics en guerra en el Palacio 1. En la exposición, aparte de páginas de cómics relacionadas con la guerra podemos encontrar vehículos militares, entre los que se encuentra un tanque de la guerra de Corea, maquetas, grupos de recreación histórica (como, por ejemplo, del ejército del Ebro), la Asociación Catalana de Coleccionistas de Uniformes y la Amical de Mauthausen. Es una exposición enorme que seguro que gustará muchísimo a los fans del cómic bélico y a los amantes de la historia en general. Aquí os dejo algunas fotos.

Comics en guerra

En el Palacio 2 están el resto de exposiciones, stands comerciales y todo lo demás. Las exposiciones que podemos encontrar son las siguientes:

  • Viñetas autobiográficas
  • 85 años de Popeye el marino
  • Adobo
  • Por el derecho a sonreír
  • Lobezno. La madurez del superhéroe
  • 75 años de Batman
  • Oriol Hernández. Retrato de la mafia
  • Purita Campos. Más allá de Esther
  • Ardalén de Miguelanxo Prado
  • Ediciones Babylon: Cinco sentidos
  • Mar de Fondo

Además también hay talleres de cómic, concursos de dibujo, espacios de videojuegos, entrevistas, presentaciones, sesiones de firmas, conferencias… y, por supuesto, los stands donde comprar cómics, películas y merchandising de todo tipo.

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No he comprado mucho, en parte porque hice un pedido que La Mondaineme tiene que llegar pronto con El CoolturetaCroqueta y empanadilla El tesoro de Barracuda (éste último no es un cómic, es un cuento infantil), así que voy bien surtida por un tiempo. He comprado, por un lado, el primer tomo de La Mondaine que, por lo visto, va de una brigada policial que perseguía la Soporman vs el asombrado Stupidermanprostitución en París en la segunda mitad del siglo XX.

Por otro lado, he comprado, un cómic de humor que me llamó mucho la atención. Se llama Soporman vs el asombrado Stupiderman y es casi casi un fanzine en el se nota a simple vista una obvia influencia de Ibañez. Además los chicos que vendían los cómic en ese stand eran los autores mismos y, aunque el autor del que compré no estaba en ese momento, otro chico me hizo un dibujo en la última página. Además de eso, me regalaron también el número 29 de su revista de cómics Malavida. ¡Si es que más majo no se puede ser!

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Ya os diré mi opinión de todos los cómics cuando los haya leído. Y vosotros, ¿habéis ido al salón? ¿Iréis? ¿Os gustaría ir? ¿Os interesa alguna exposición? ¿Habéis comprado algún cómic últimamente? Contádmelo en los comentarios.

La Setmana del Llibre en Català

La Setmana del Llibre en CatalàEl pasado viernes empezó la 31 Setmana del Llibre en Català. Quería ir este fin de semana o el lunes, pero lo cierto es que al final no he conseguido ningún hueco para ir. No quería esperar más para hablaros de la Setmana por si queréis acercaros, así que escribo hoy esta entrada y si consigo ir ya os diré qué me ha parecido.

La Setmana del Llibre se celebra en la plaza de la Catedral de Barcelona hasta el 15 de septiembre. Hay más de 270 actividades programadas entre las que se cuenta con conferencias, presentaciones de libros, talleres infantiles, lecturas dramatizadas, cuentacuentos, etc.

Pequeñas casitas de madera aparecen en la plaza formando una ciudad con sus propias calles, plazas y avenidas: la Ciudad de la Lectura. En ella podemos ver una muestra de la tarea de las editoriales que editan en catalán, de las librerías, de las bibliotecas y de las revistas. El objetivo es dar visibilidad al libro y las publicaciones en catalán.

 

Aquí podéis descargar el dossier de La Setmana.

Y aquí tenéis la lista de actividades día a día.

Japonismo. La fascinación por el arte japonés

JaponismoJapón tiene una sorprendente capacidad para fascinarnos. Las artes marciales, las danzas, la decoración, la moda, la gastronomía, el manga…: su cultura nos llega en todas sus facetas desde el País del Sol Naciente para asombrarnos y hechizarnos. A veces puede parecernos que el interés por Japón sea algo muy novedoso y que el manga y el sushi son tan sólo una moda propia de nuestra época, pero la realidad es que el interés por lo japonés se extendió por toda Europa ya durante la segunda mitad del siglo XIX, dejando huella en las corrientes impresionistas, postimpresionistas, simbolistas y vanguardistas. Ahora, en el CaixaForum Barcelona podemos disfrutar de una exposición formada por más de 300 piezas en la que se muestra el inicio de las relaciones entre Europa y Japón y la incidencia de lo nipón en nuestra cultura. Así pues, podemos observar la relación del movimiento llamado japonismo con artistas españoles como Fortuny, Picasso, Regoyos, Casas, Utrillo, Dalí y Miró, entre muchos otros.

La muestra se llama Japonismo. La fascinación por el arte japonés y se exhibirá en Barcelona hasta el 15 de septiembre y en Madrid desde octubre de 2013 a febrero de 2014. La exposición ha supuesto un gran reto, ya que es la primera específica sobre el tema que se hace en España. Ricard Bru es el comisario que se ha atrevido con este trabajo, dando como resultado una exposición muy completa hecha a partir de obras procedentes de distintos museos y otras obras inéditas de colecciones particulares. En la exposición podemos apreciar como el interés por Japón se extendió por toda Europa gracias a los artistas curiosos que establecieron lazos para entender, aprender, amar y asimilar la cultura japonesa. En España la corriente nació en la década de los 70 del siglo XIX, siendo su mayor momento de influencia a finales de siglo, especialmente en Cataluña.

La apertura de las relaciones diplomáticas y comerciales con Japón, y la presencia de este país en las Exposiciones Universales, significó para los europeos un descubrimiento de un mundo inesperado, la influencia del cual terminó por impregnar casi todas las artes. La fiebre por lo japonés se instaló sobre todo en Barcelona, donde hubo varios museos de arte japonés y tiendas de exportación. El descubrimiento de una cultura como la japonesa que había estado encerrado en sí misma durante dos siglos llenaba de ilusión a los europeos que sentían estar descubriendo un mundo nuevo. La influencia sobrepasó pronto la escena artística para llegar a todos los ámbitos de la sociedad y la cultura más popular (en la exposición podemos ver incluso juegos infantiles). Pero en esta exposición no descubrimos la influencia japonesa en el modernismo (bastante conocida ya), sino que vemos los mecanismos, las causas y las consecuencias de dicha influencia.

La exposición es desde luego ambiciosa y rigurosa. El comisario, Ricard Bru, es un joven historiador del arte interesado tanto en el Modernismo y el Novecentismo catalán como en el arte y la cultura japonesas. Ha comisariado otras exposiciones, entre las que cabe destacar Imatges Secretes. Picasso i l’estampa eròtica japonesa, en el Museo Picasso de Barcelona, y Las estampas japonesas en el Museo del Prado. También ha trabajado el proyecto del British Museum Shunga: sex and humour in Japanese Art.

Vale la pena ir a ver la exposición, pues como ya he mencionado, reúne más de 300 obras, muchas de ellas nunca expuestas y que difícilmente podrás volver a ser expuestas juntas de nuevo. Entre las salas podremos ver libros, mapas, cuadros, cerámica, muebles, ropa, tapices, etc.: piezas todas ellas únicas y muchas de ellas exquisitas que ningún aficionado a los japonés y lo asiático debería perderse.

 

Los últimos días, de Àlex y David Pastor

Los últimos díasA veces he oído decir que todas las historias que se pueden explicar ya están (por lo menos en cuanto a estructura) en la Odisea. En algunas historias esto es más evidente que en otras, pero en Los últimos días el paralelismo resulta obvio. La última película de los hermanos Pastor nos muestra un mundo apocalíptico en el que una enfermedad, conocida con el nombre de pánico, mantiene a la humanidad encerrada. La enfermedad es una especie de agorafobia contagiosa que se expande mundialmente.

La acción transcurre en España, concretamente en Barcelona, donde el protagonista, Marc (Quim Gutierrez), un joven agobiado por las facturas que odia su trabajo, desarrolla la enfermedad en la oficina. Se verá obligado a aliarse con el responsable de recursos humanos, Enrique (José Coronado), apodado “Terminator”, para conseguir encontrar a su mujer, Julia (Marta Etura). Con el GPS de Enrique, ambos se moverán, en un descenso a los infiernos, entre los túneles de metro y las alcantarillas hasta llegar a su destino. Los protagonistas se embarcan en una especie de western urbano, en el que dos hombres viajan juntos, con objetivos dispares que deben compartir para sobrevivir. Así pues, Enrique toma el rol del pistolero viejo y curtido, que cumple su papel de formación del joven aspirante, Marc, para retirarse cuando su presencia ya no es necesaria.

Cuando la película inicia, ya conocemos el estado de la humanidad, que se encuentra atrapada en edificios cerrados, llenos de suciedad, delincuencia y desesperación, en un estado de salvaje supervivencia. Los continuos flashbacks nos permiten conocer a los protagonistas y su pasado como si de un capítulo de Perdidos se tratara. Así es como conocemos a los protagonistas y sus relaciones antes de la catastrófica enfermedad. La película recuerda a El incidente (2008) de M. Night Shyamalan, tanto en el hecho que el causante del apocalipsis es una epidemia que se propaga por el aire, de la que sólo se pueden proteger huyendo de él (encerrándose), como en la lucha desesperada por la unión de un núcleo familiar.

Pero esta película es especial, en gran parte por lo acostumbrados que estamos a ver imágenes de este tipo en Nueva York, Boston o Los Ángeles, pero esta vez la tragedia la vemos en Barcelona. Y vemos las ruinas de la Diagonal, el Arc de Triomf, el Hospital del Mar y la Via Laietana, llenos de humo, fuego o, al cabo de los años, vegetación. Las imágenes son realmente sobrecogedoras y no se borran fácilmente de la retina de los que pasamos por estos sitios casi a diario.

En ningún momento nos explican el motivo ni la cura de la epidemia: lo importante son las emociones y la obstinación de los personajes para conseguir su objetivo. Con sólo 5 millones de euros de presupuesto, los hermanos Àlex y David Pastor han conseguido un buen resultado, aunque con más presupuesto habrían conseguido unos mejores efectos especiales que acabaran de redondear la película. La acción, el drama y la ciencia-ficción están intercalados de forma bastante acertada.

El invierno del dibujante, de Paco Roca

elinviernodeldibujanteYa hablé de El invierno del dibujante (Astiberri), que quiero leer desde que vi algunas de sus páginas en la exposición “Paco Roca. Dibujante ambulante”. Paco Roca me enamoró a mí y a muchos más con Arrugas, novela gráfica con la que mostró una gran sensibilidad y una capacidad narrativa excepcional.

La historia se sitúa en 1957 y 1958 en la Barcelona triste y oscura de posguerra y gira en torno a la relación entre la editorial de historietas infantiles y juveniles Bruguera y sus dibujantes. Estos, atrapados en unos contratos leoninos, cobraban a tanto por página o por viñeta y perdían los derechos de autor sobre los dibujos y personajes en el momento en que recibían la paga. Los dibujantes no eran considerados artistas, sino peones de una fábrica. En 1957, los mejores dibujantes de la editorial (Giner, Escobar, Cifré, Peñarroya y Conti), hartos de la situación, deciden crear su propia revista. Y así es como nace Tío Vivo, un semanario orientado a un público más adulto. No obstante, la editorial Bruguera consigue asfixiar a la nueva revista  hasta que los dibujantes se ven obligados a volver y a venderla a la editorial.

Se nota el trabajo exhaustivo de documentación que ha realizado Paco Roca, quien nos explica con detalle una historia que no ha vivido, en una época que no ha conocido y en una ciudad que no es la suya. La estructura narrativa es también muy acertada, pues divide la acción en dos líneas temporales: verano de 1957, momento en el que los dibujantes empiezan su proyecto con ilusión, e invierno de 1959, cuando vuelven a la editorial tras su fracaso. Estas dos partes quedan muy diferenciadas gracias al color de las páginas, con una luz más amarillenta en verano y más azulada en invierno, momentos que coinciden con el estado de ánimo de los protagonistas.

El cómic habla de la lucha por la dignidad usurpada por el franquismo y de atreverse a tener aspiraciones en un entorno gris y asfixiante, aunque éstas terminen en derrota. Los diálogo son muy creíbles y el dibujo meticuloso, por lo que he disfrutado muchísimo cada página de esta crónica costumbrista. La lucha por dirigir su propia vida es una metáfora de la lucha incipiente contra el franquismo. Es un relato descorazonador, contado con mucho cariño.

El personaje del señor González, el odiado director de redacción de la editorial, es uno de los más interesantes, pues en él vemos la soledad de un hombre que tuvo que renunciar a sus sueños al ser represaliado por su trabajo como periodista. Su puesto en la editorial lo convierte en alguien odiado por los dibujantes y cada vez más alejado de su familia. Su fracaso es premonición de la derrota de los artistas.

Aunque no he vivido ni de lejos estos años, lo cierto es que he leído desde pequeña las historietas de revistas como TBO, Pulgarcito o Tío Vivo, gracias a algunos que seguían en las estanterías de casa de mis abuelos o en la biblioteca donde iba a hacer deberes cada tarde. Es por eso que realmente me hacía mucha ilusión leer la historia de los dibujantes de personajes como Carpanta, Zipi y Zape, Mortadelo y Filemón y el Capitán Trueno. Si habéis crecido con estos personajes y os gusta el cómic, salid corriendo a vuestra librería o biblioteca más cercana y haceos con un ejemplar de esta obra maestra. No os decepcionará.

 

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Paco Roca. Dibujante ambulante

10 libros que compraría en abril si fuera rica

Hoy voy a inaugurar una nueva sección en el blog en la que cada mes haré una lista de diez libros que me gustaría leer. He decidido llamarla “10 libros que compraría si fuera rica” e intentaré hacerla la primera semana de cada mes. Habrá meses en los que haya un poco de todo y habrá otros meses más temáticos, según vea la ocasión. Este mes, aprovechando que este fin de semana es el 31 Salón del Cómic de Barcelona (al que por desgracia no voy a poder ir) lo dedicaré exclusivamente al mundo del cómic.

1. Los chicos que coleccionaban tebeos, de Julián M. Clemente y Helio Mira

Los chicos que coleccionaban tebeos“Antes de Internet, antes de los efectos digitales, antes de los blu-rays y los smartphones, existió otro mundo. Un mundo en que los tebeos se vendían en quioscos, en que nunca sabías qué historia encontrarías en su interior y en que cuatro chicos locos por los cómics emprendieron el camino que les llevaría a convertirse en adultos. Julián M. Clemente se une al guionista y director de cine Helio Mira en una novela íntima, nostálgica y reveladora sobre la generación que creció leyendo, coleccionando, compartiendo y viviendo los cómics de superhéroes en la España de finales de los años ochenta, cuando no parecía haber nada más importante en el mundo.”

Aunque yo nací en los 80 más tardíos y no he vivido esta época, me considero continuadora de la tradición, pues crecí coleccionando primero Mortadelos, luego manga y ahora de todo un poco. La lectura ha sido una de mis pasiones desde muy pequeña y los cómics para mí han sido siempre una forma mucho más relajada de lectura. Me interesa esta novela, llena de nostalgia, porque es de esas que siento que va dirigida a mí. Por lo menos un poquito.

2. El invierno del dibujante, de Paco Roca

“La vida en Bruguera con la dictadura de Franco como telón de fondo y la salida de sus dibujantes estrella para fundar Tío Vivo, una nueva revista que les permitiera conseguir mayores recursos, mantener el control creativo de sus personajes, etc. –lograr una mayor libertad, en definitiva–, como metáfora del régimen franquista, es el marco y la esencia de El invierno del dibujante, obra de Paco Roca, Premio Nacional del Cómic 2008 con Arrugas.

Y es que en la España de 1957 ser historietista era un oficio. No eran artistas, eran obreros de la viñeta. Cobraban a tanto por página (o por viñeta), trabajaban a destajo, siguiendo unos patrones establecidos e inamovibles. Renunciaban a sus originales y a sus derechos de autor a cambio del dinero cobrado. Pero en ese 1957 ocurrió algo que quebró la monotonía y sembró la esperanza. Cinco extraordinarios historietistas, famosos por sus personajes, osaron rebelarse.”

Paco Roca es genial. Me encanta por su estilo de dibujo, pero también por la sensibilidad con la que cuenta sus historias. Esta en concreto, igual que el anterior, me llama la atención porque forma parte de un pasado que, aunque no he vivido ni de lejos, me toca de cerca. He leído cómics de los personajes que protagonizan estas páginas desde bien pequeña, sea encontrando cómics viejos en casa de mis abuelos o en las tardes en la que se suponía que hacía deberes en la biblioteca.

3. Miércoles, de Juan Berrio

Miércoles“Un miércoles cualquiera la aventura diaria nos espera a la vuelta de la esquina. Una comunidad de vecinos, un barrio, una ciudad. Vidas que se cruzan y se descruzan, hilos invisibles de una telaraña que Juan Berrio, con su trazo límpido característico, nos hace ver en todos sus detalles. Miércoles es una historia donde parece que no sucede nada y sin embargo ocurren muchas cosas: cosas pequeñas y cosas grandes. Porque nuestras pequeñas rutinas pueden ser tan apasionantes como una novela policíaca. Y porque lo cotidiano no es otra cosa que lo maravilloso.”

Cada vez me gustan más las historias que nos hablan de lo cotidiano. Te ayudan a ver que una vida normal no tiene porque ser aburrida y que los detalles pequeños pueden hacerlo todo más interesante. Miércoles promete ser un libro reflexivo e interesante, de esos que te hacen valorar mejor las cosas.

4. Guía del mal padre, de Guy Delise

Guía del mal padre

“Tras varios años de viajes por el mundo, que le han inspirado obras como Shenzhen, Pyongyang, Crónicas birmanas y Crónicas de Jerusalén, Guy Delise cambia de registro en esta Guía del mal padre, en la que “todo es casi 100% verdad”. Delisle se muestra a sí mismo como un padre que cuenta a sus hijos historias terroríficas o les da consejos no exentos de surrealismo… El autor quebequés se desata con un humor que ya se anticipaba en sus obras anteriores.”

Éste es otro cómic sobre lo cotidiano pero con sentido del humor. Parcialmente autobiográfico, nos cuenta la historia de un padre que comete continuamente errores bienintencionados, de esos que hacen que uno mismo se dé cabezazos contra la pared.

5. Nina, diario de una adolescente, de Agustina Guerrero

Nina, diario de una adolescente“Nina es ingenua; Nina es inconformista; Nina es un torbellino… Y a sus 16 años, tiene un montón de dudas revoloteando por su cabeza… ¿Es normal sentirse un bicho raro? ¿Cómo puede saber si besa bien? ¿Por qué los adultos hablan otro idioma? ¿En qué quiere convertirse cuando sea mayor? y, en definitiva… ¿encontrará su lugar en el mundo?”

Hace tiempo que sigo el blog de Agustina Guerrero, en el que publica viñetas protagonizadas por ella misma, sobre su vida cotidiana, sus relaciones de pareja y sus pequeños defectos y manías contados con humor. Tengo ganas de ver su propio estilo trasladado a un personaje diferente.

6. Gabo, memorias de una vida mágica, de varios autoresGabo, memorias de una vida mágica

Gabo. Memorias de una vida mágica es la biografía en clave de novela gráfica de una de las figuras más importantes no solo de la literatura latinoamericana, sino universal. Con guion de Óscar Pantoja, e ilustraciones de Miguel Bustos, Felipe Camargo, Tatiana Córdoba y Julián Naranjo, conseguiremos acercarnos un poco más a la vida del joven de Aracataca que se erigió como uno de los literatos más importantes del siglo XX.

Su estética cálida y colorista nos irá llevando por los distintos periodos de la vida del autor de Cien años de soledad, su boda con Mercedes, el gran amor de su vida, la entrega del Nobel en Estocolmo o su paso por París.”

Si te piden una lista de los mejores escritores de literatura hispánica del siglo XX y no incluyes a Gabriel García Márquez es que te lo tienes que hacer mirar. Si te gusta la literatura y el cómic y te gusta saber qué hay detrás de lo escrito, leer una biografía es algo esencial. Pero puedes disfrutar aún más de la biografía si ésta toma forma de novela gráfica, ¿no? Pues eso, imprescindible.

7. El silencio de nuestros amigos, de Mark Long, Jim Demonakos y Nate Powell

El silencio de nuestros amigos“En Texas, en los años 60, una familia blanca de un barrio manifiestamente racista y una familia negra del distrito más pobre superan las barreras raciales de Houston, se sobreponen a la humillación, la degradación y la violencia para lograr la libertad de cinco estudiantes universitarios negros acusados de manera injusta del asesinato de un policía.”

Una historia que nos recuerda cómo ha cambiado el mundo en 50 y lo mucho que aún debe cambiar. Una historia sobre racismo, prejuicios e injusticia basada en hechos reales para que no olvidemos. Y ahora más que nunca, porque con la crisis corremos el peligro de olvidar el mal que puede traer consigo la xenofobia.

8. Cenizas, de Álvaro Ortiz

Cenizas“Tres amigos que no se ven desde hace años, discutiendo dentro de un coche, con un montón de kilómetros por delante hasta una misteriosa cruz marcada en un mapa: ésa es la premisa de Cenizas, la obra más ambiciosa de Álvaro Ortiz.”

Un thriller de esos que amenazan con dejarte pegado al sillón atento hasta que lo terminas. De vez en cuando va bien leer uno de esas obras que te intrigan y te enganchan de principio a fin.

9.  Metamaus, de Art Spiegelman

Metamaus“Metamaus es el libro que cuenta minuciosamente la intrahistoria de Maus, una obra gráfica fascinante sobre el holocausto y la memoria reconocida mundialmente.”

Hace mucho que quiero leerlo. Leí Maus hace cinco o seis años y realmente me impresionó. Es uno de los mejores cómics que he leído nunca. Es imprescindible leerlo, y leer luego a Primo Levi para entender cuánto daño hizo el Holocausto, no sólo a los que murieron, sino también a los supervivientes que llevan el peso de la memoria y de la culpabilidad encima. Metamaus es una deconstrucción del cómic que nos ayuda a entender más sobre uno de los cómics más importantes del siglo XX.

10. Supercómic, de Santiago García (coor.)Supercómic

“Precaución: este libro no es una historia del cómic. Tampoco es una guía de lectura ni una lista de la compra para principiantes. Dios nos libre. Este libro es un conjunto de ensayos lúcidos, heterogéneos y desacomplejados sobre el cómic actual: sobre sus mutaciones fundamentales en todo el mundo a lo largo de los últimos años. Porque el cómic ha cambiado mucho últimamente, y con él sus lectores. Hasta hace unos años, el lector adulto de cómics era casi siempre alguien que vivía en el recuerdo melancólico de sus lecturas infantiles y adolescentes. Ahora, sin embargo, los nuevos lectores adultos compran cómics porque su lectura les resulta tan estimulante y enriquecedora como una novela de Roberto Bolaño, un capítulo de The Wire o la última película de los hermanos Coen. A ellos se dirige este libro.”

Este último no es un cómic, pero es un libro que parece muy interesante sobre el mundo del cómic y los cambios que éste ha sufrido en los últimos años. Es un libro para aquellos que sabemos que el cómic y la novela gráfica no son exclusivamente historietas para niños, sino que hay verdaderas obras de arte y verdaderos artistas en el mundo del cómic, por suerte cada vez mejor valorado.