Top Ten libros que me llevaría a una isla desierta

 

1. Robinson Crusoe, de Daniel Defoe

2. Cuentos del Japón oculto, de Sachiko Ishikawa

3. Cuentos macabros, de Edgar Allan Poe. Ilustraciones de Benjamin Lacombe

4. Un monstruo viene a verme, de Patrick Ness

5. El nombre del viento, de Patrick Rothfuss

6. Yo confieso, de Jaume Cabré

7. Alicia en el País de las Maravillas, de Lewis Carroll

8. Alter y Walter o la verdad invisible, de Pep Brocal

9. El mundo secreto de Basilius Hoffman. El ladrón de sueños, de Fernando M. Cimadevila

10. Croqueta y empanadilla, de Ana Oncina

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Top Ten Tuesday: Libros que me gustaría dar como regalo

 

1. Hambriento, de Nach

2. La casa, de Paco Roca

3. El niño que se olvidó de dormir, de Rush Smith

4.Los diarios de Adán y Eva, de Mark Twain. Ilustrados por Francisco Meléndez

5. Génesis, de Bernard Beckett

6. París era una fiesta, de Ernest Hemingway

7. Retratos gatunos, de Benjamin Lacombe y Sébastien Perez

8. El nombre del viento, de Patrick Rothfuss

9. Blancanieves, ilustrado por Benjamin Lacombe

10. Ardalén, de Miguelanxo Prado

Top Ten Libros que despertaron mis ganas de viajar

1. El barón rampante, de Italo Calvino

2. De Fukushima a Corfú. Una fábula japonesa, de Carmen Domingo

3. Una mansión en Praga, de Rocío Castrillo

4. El bolígrafo de gel verde, de Eloy Moreno

5. París era una fiesta, de Ernest Hemingway

6. El herbario de las hadas, de Benjamin Lacombe y Sebastien Perez

7. Relatos y recetas. Entre Lión y Barcelona, de VV.AA.

8. Amy y Roger, de Morgan Matson

9. El gourmet solitario, de Jiro Taniguchi y Masayuki Kusumi

10. Viernes, de Santiago Freire y Dani Padrón

¿Qué me han traído los Reyes?

1. Melchor me ha traído:

Alice au Pays des Merveilles, de Lewis Carrol. Ilustrado por Benjamin Lacombe

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Si llevas un tiempo leyendo mi blog, sabrás que me encantan las ilustraciones de Benjamin Lacombe. En La estantería de Núria he reseñado ya Cuentos macabros, El herbario de las hadas, Ondina, Ruiseñor, Blancanieves y Retratos gatunos. ¡Seis libros! ¿Puede que Benjamin Lacombe tenga el récord de reseñas en este blog?

Si habéis tenido alguno de ellos en las manos y habéis disfrutado de la magia, el detalle y el cuidado de sus ilustraciones, sin duda sabréis qué es lo que tanto me fascina de estos libros.

Además la edición es siempre perfecta. Tan cuidada que sientes que tienes un auténtico objeto de lujo entre las manos.

¿Habéis leído alguno de ellos? ¿Conocéis el trabajo de Benjamin Lacombe?

 

 

2. Gaspar me ha traído:

El código de cruel, de James Dashner

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Tras haber leído la trilogía compuesta por El corredor del laberinto, Las pruebas y  La cura mortal, y la precuela El Destello, James Dashner se propone explicarnos el origen del laberinto. Tras leer todos los libros de la saga, no podía quedarme sin leer también este.

¿Nos contarán cuáles son las verdaderas intenciones de Cruel?  ¿Cómo surgió la idea? ¿En qué se convirtió luego? Espero que sí, que eso sea lo que por fin leamos en este libro y que dote de mucho más sentido al resto de la saga.

¿Leísteis el libro o visteis la película? ¿Os gustó? ¿Conocíais ya este libro?

 

 

3. Baltasar me ha traído:

Maldita literatura, de Lur Sotuela

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Aunque este fue más bien un autoregalo. No conocía este libro ni lo andaba buscando, pero paseando por una librería, me llamó la atención y me lo llevé a casa. Aunque mi pila de libros por leer se está volviendo infinita, a veces creo que está bien añadir alguno que no conozcas, de cuyo autor no hayas leído nada anteriormente y que no venga de ninguna recomendación.

Esta es la sinopsis del libro:

Nos obligan a ver sus imágenes, a comprar sus productos, a vestir de una determinada manera, nos incitan a visionar el cine que consideran conveniente, nos imponen que consumir, nos dictan un canon literario, un modo de entender la vida, y puede que leer, imaginar y disfrutar de esta galería de autores malditos sea una manera de rebelarse, de resistirse a esas imposiciones.

¿Lo conocéis? ¡Espero leerlo pronto para compartir mi opinión con vosotros!

 

 

 

Retratos gatunos, de Benjamin Lacombe y Sébastien Perez

110159_Cub_Retratos_72Benjamin Lacombe es, sin duda alguna, uno de mis ilustradores favoritos. Ahora hacía ya algún tiempo que no os hablaba de ningún libro suyo, así que me apetecía mucho poder leer Retratos gatunos, escrito por Sébastien Perez, y hablaros de él.

Retratos gatunos es un homenaje a estos animales que han sido considerados tanto dioses como diablos en varias culturas y que hoy en día son las mascotas por excelencia (con permiso de los perros). En este libro se nos ofrecen quince divertidas historias protagonizadas por gatos que nos cuentan qué se les pasa por la cabeza y cuales son sus pequeñas aventuras del día a día. Encontramos gatos cariñosos, gatos ariscos, aventureros, comodones,… gatos de todo tipo. Para cada gato se respeta el mismo formato: tenemos, en primer lugar, un retrato enmarcado del gato en cuestión, con su nombre; acto seguido, con un breve poema se nos explica la historia del gato; y, finalmente, tenemos una ilustración de una página relacionada con la historia.

Los dibujos de Benjamin Lacombe son dibujos con alma. Tan cuidados, tan trabajados, tan perfectos, que parece que el autor se ha dejado la piel en él. El resultado siempre es una auténtica obra de arte.

A mí este libro me ha recordado mucho a la forma de presentar los personajes de La melancólica muerte del Chico Ostra, de Tim Burton. En este libro, Tim Burton nos habla de diversos niños extraños a través de un poema breve para cada uno de ellos y una ilustración. No sé si esto tiene nada que ver, pero en el una de las historias del libro de Lacombe y Perez hay una referencia clara a Batman y Catwoman, personajes que también ha trabajado Tim Burton.

10 libros que compraría este mes si fuera rica

1. Chicas felizmente casadas, de Edna O’Brien

Portada-Chicas-felizmente-casadas-100x154A mitad de los años cincuenta del siglo pasado, Kate y Baba, dos amigas tan distintas como complementarias, vivieron su infancia en los bellos paisajes rurales de la Irlanda profunda, rodeadas de un sinfín de personajes, algunos entrañables y otros maravillosamente detestables. Tras pasar por un internado y dejar atrás a sus singulares familias, se instalaron en Dublín y se abalanzaron sobre el amor en todas sus formas conocidas, no todas «convenientes», desde luego, y no siempre con fortuna… Pero han pasado los años, e Irlanda y los años de juventud quedan lejos. Ambas, casadas finalmente, viven en Londres: Kate, ya madre, con su gran amor de Dublín; Baba, con un ostentoso constructor (sí, un nuevo rico) que le ofrece la vida de comodidades y lujos a la que siempre aspiró. Dos mujeres aún jóvenes e impetuosas, dos hombres definitivamente maduros.

 

2. Las incertidumbres, de Jaume Cabré

portada_las-incertidumbres_jaume-cabre_201411271757Después de escribir Yo confieso, novela de gran éxito nacional e internacional, Jaume Cabré reflexiona sobre el hecho de escribir, de leer, de crear, de vivir abierto al misterio de la vida y del mundo. Las incertidumbres parte de los interrogantes de un creador y un hombre de cultura inquieto y acaba siendo una larga conversación íntima con el lector, que se convierte en cómplice de unas experiencias que le enriquecen y transforman.

 

3. El hundimiento del Titanic, de Hans Magnus  Enzensberger

Maquetación 1El hundimiento del Titanic es un magistral poema épico –una hazaña desacostumbrada en estos tiempos– en torno a una historia que, aunque conocida, no ha perdido un ápice de su tensión dramática. En efecto, el enorme transatlántico, gigantesca maravilla del mundo que naufragó una gélida mañana del año 1912, no fue sólo un buque, sino también un mito: la encarnación del progreso tal como se entendió en el siglo XIX, un concepto cuya vigencia ha sufrido un serio revés tras los avatares de la historia reciente. A lo largo de treinta y tres cantos, en este poema –explícitamente inspirado en La Divina Comedia de Dante, escritor que retorna a menudo entre los fantasmas evocados por Enzensberger– se efectúa una soberbia recreación de la catástrofe. Los alaridos de los náufragos, las rememoraciones nostálgicas de los muertos, los inarticulados mensajes de los supervivientes; pero también fragmentos de telegramas, las últimas informaciones meteorológicas, las desesperadas peticiones de auxilio. Asimismo, las minuciosas descripciones de los menús de a bordo, la arquitectura del buque, la decoración y las pinturas kitsch de sus salones, las inoportunas alegorías de la Paz y del Progreso. Y todo ello embalsamado en el gran vacío del agua. Pero no sólo se trata de este hundimiento registrado en los documentos de la Historia: como fantasma, el Titanic sigue navegando. Su actualidad está probada por la puntualidad con que su destino sigue reflejándose en películas, fantasías y pesadillas. El poema trata también de este Titanic imaginario, de este «naufragio mental». La redacción de este libro se inició en Cuba en 1969, se elaboró durante casi diez años y se abandonó y reemprendió varias veces a lo largo de este tiempo. Elogio de la provisionalidad y de la duda, este poema refleja asimismo la crisis del militante marxista que ha perdido las ilusiones; no se adopta una «posición correcta», la justicia de la poesía no es de este orden: en caso de duda, está de parte de quienes sucumbieron en el naufragio.

 

4. Enemigo, de Jiro Taniguchi

enemigoTras haber sufrido una dictadura y una guerra civil, el estado latinoamericano de Nacencio emprende la ruta de la modernización. Con la intención de transformar la selva al sur del país en tierras cultivables, las autoridades recurren a la compañía japonesa Seshimo. Cuando el joven y brillante presidente de la misma, Yuji Seshimo, llega allí, es secuestrado por unos mercenarios que exigen la detención inmediata de las obras… ¿Será una maniobra del lobby del trigo estadounidense para librarse de un competidor potencial? ¿Una suerte de resistencia numantina de los últimos partidarios de la dictadura? ¿Una operación militar de las fuerzas revolucionarias? ¿O un complot de los miembros del consejo de administración de Seshimo, que ven en Yuji a un jefe demasiado joven?

El encargado de desentrañar el misterio será Kenichi, el hermano de Yuji. Acompañado de Gloria, la secretaria de su hermano, este veterano de Vietnam, ahora detective privado en Estados Unidos, se interna en la selva de Nacencio, donde le aguardan traiciones, persecuciones, emboscadas y muchas más aventuras.

 

5. La quinta mujer, de Henning Mankell

84-8310-136-X_bigLa placidez habitual de la ciudad sueca de Ystad se ve rota cuando, con cierto intervalo de tiempo, tres hombres aparecen salvajemente asesinados. Las víctimas llevaban una vida apacible y tranquila, dedicadas a la ornitología, el cultivo de orquídeas y la poesía, lo cual hace aún más incomprensible el casi insoportable sadismo de que han sido objeto. Durante la investigación del caso, Wallander -un detective vulnerable y con aires de antihéroe- descubre que no sólo debe enfrentarse a un asesino de temible inteligencia, sino que éste parece guiarse por un sanguinario y turbio deseo de venganza. Cuando por fin la policía cree estar tras la buena pista, un nuevo asesinato da un vuelco a la investigación y provoca un motín entre la asustada población local.

 

6. Move UP, de Clotaire Rapaille y Andrés Roemer

portada-move-up_med Las culturas con mayor posibilidad de avanzar son aquellas con arquetipos culturales que defienden que el futuro depende de la capacidad del ser humano para profundizar en el conocimiento del mundo, para pensar y para crear sin presiones ni represiones.

Aquellas en las que los logros personales y el talento son los que definen el éxito, en las que el sistema educativo fomenta la creatividad, avanzarán. En definitiva, el progreso personal y social depende de variables fundamentales como la libertad individual, la equidad de género y las oportunidades de desarrollo.

A partir del estudio de la interacción entre la biología y la cultura, Clotaire Rapaille y Andrés Roemer analizan en Move UP cómo la supervivencia de las culturas depende de la movilidad social y de la predisposición a adaptarse a nuevos entornos, y la importancia que tienen la igualdad de oportunidades, la predictibilidad y la flexibilidad para propiciar el avance personal y el de las sociedades.

 

7. Cereza Guinda, de Benjamin Lacombe

00003048mzzme Cereza Sullivan vive sola con su padre, el dueño de la perrera del barrio. Cereza es una devoradora de libros, aunque no se le dan tan bien las personas. En clase se siente insignificante, hasta que encuentra a Guinda, un perro abandonado que le dará la fuerza para enfrentarse a sus miedos, aunque le ha provocado uno aún mayor: ¿vendrá algún día el dueño de Guinda a reclamarlo?

 

8. Kiosko, de Juan Berrio

Portada_Kiosco copyUn kiosco es un lugar donde detenerse a descansar, a disfrutar, a conversar. Pero es también una atalaya desde donde contemplar el mundo. Esta es la pequeña tragedia de un héroe diminuto, su aventura particular en un mundo que parece ignorar su existencia. Kiosco nos habla de lo que hacemos mientras vemos pasar el tiempo, a la espera de lo que no acaba de llegar. De los sueños no realizados, pero también de la esperanza. Nos muestra un día que es toda una vida, un día cualquiera en que todo puede cambiar. No hacen falta las palabras en una historia donde el dibujo lo dice todo. Como su personaje, silencioso y expectante, el autor de este libro nos ofrece un relato donde las preguntas se formulan sin voz.

 

9. El tiempo imaginario, de Francisco López Serrano

el-tiempo-imaginario_webEMC, poeta neurótico con una vida sentimental desastrosa, escucha impasible a través del tabique cómo su vecino agoniza. Este hecho desencadenará una serie de acontecimientos y revelaciones que le conducirán, en un azaroso viaje iniciático, en busca de la palabra capaz de demoler el universo; trasunto de un viaje introspectivo hacia los límites de la conciencia. El tiempo imaginario es una novela sobre la soledad, la ansiedad y la masturbación, que puede leerse como una delirante parodia del género de espionaje. Una historia narrada por un loco, llena de ruido y furia y un sentido del humor apocalíptico. Una fábula metaficcional sobre los límites de la realidad y una metáfora de nuestro tiempo y de la búsqueda desesperada de un elemento estable capaz de apuntalar una realidad, la nuestra, que se desmorona a cada instante y por cuya brecha asoman los rostros del horror y el absurdo.

 

10. Hyde, de David Lozano

portada-hyde_medUn grupo de estudiantes ha sido seleccionado para formar parte de un experimento: el proyecto Hyde. Deberán convivir en un gran caserón apartado del mundo durante una semana sometidos a una terapia subliminal aparentemente inofensiva. Pero cuando se produce el primer asesinato, todo se dispara bajo un ritmo frenético de persecución y sospecha.

Ya no hay nadie en quien confiar. Cualquiera dentro de los muros de la casa puede ser el asesino, camuflado dentro del grupo, dentro del anonimato. Cualquiera… incluso uno mismo.

Algo hace especiales a estos chicos: algo que desconocen pero que vincula sus vidas, algo que tendrán que descubrir a tiempo si quieren salvarse…

 

Blancanieves, ilustrado por Benjamin Lacombe

BlancanievesYa sabéis lo mucho que me gustan la ilustraciones de Benjamin Lacombe, pero el álbum del que os voy a hablar ahora es una maravilla. La historia se basa en el cuento tradicional de los hermanos Grimm, adaptado exquisitamente por Suzanne Kaboc y trasladado a nuestro idioma por Elena Gallo Krahe. Ya el trabajo de todos ellos da lugar a un cuento redactado de forma delicada y sugestiva, pero las ilustraciones de Benjamin Lacombe, con su aire melancólico y sus tonos oscuros, son las que convierten el cuento en una joya.

Hay algunas variaciones respecto al cuento original que, sin tocar lo esencial de la trama, lo hacen más interesante y le dan una estructura de repetición muy típica de los cuentos infantiles. Estas variaciones permiten alargar un poquito más la historia pero sin que parezcan pedazos de relleno.

Los colores son magníficos. Lacombe sabe combinar a la perfección los colores de Blancanieves y crea una niña hermosa, con la piel blanca y lisa como la porcelana, con las mejillas con un toque de color y el pelo liso y oscuro. Los labios, pequeños, rojísimos siempre, destacan en el conjunto. Los paisajes en los que aparece Blancanieves adquieren los mismos tonos blancos y fríos del rostro y el vestido de la niña, de tal forma que son los labios y, cuando aparece, la manzana, los protagonistas de las ilustraciones.

Algo que me llama mucho la atención es la cantidad de pájaros que pueblan las ilustraciones. Cuervos, palomas blancas, pavos reales, buitres y búhos aparecen en las imágenes para reforzar las ideas que nos pretenden transmitir. Y es que las ilustraciones no parece que quieran simplemente ser instantáneas de lo que se narra en la historia, sino que están llenas de símbolos que, a veces, lo envuelven todo como en una ensoñación de pesadilla.

Un libro bellísimo, bien escrito, con una historia que aunque todos conocemos no nos cansamos de leer en sus distintas versiones. Un libro que recomiendo a los amantes de los álbumes ilustrados y del arte en general.

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¡Mira qué retos he superado en el Summethon 2014!

Ruiseñor, de Benjamin Lacombe y Sébastien Perez

RuiseñorLos franceses Benjamin Lacombe y Sébastien Perez me conquistan con cada trabajo que hacen. El ambiento oscuro y melancólico, pero acogedor de sus obras me resulta verdaderamente atractivo. En el blog hemos hablado ya de otros álbumes ilustrados por Benjamin Lacombe como Cuentos macabros, El herbario de las hadas y Ondina. Hoy vengo a hablaros de Ruiseñor que, como todas sus obras, las publica en España Edelvives.

La historia sucede en un campamento lleno de niños en el que sucede algo misterioso: uno a uno los niños van recibiendo un poema misterioso que los describe. Los niños muestran las notas a Don Jacobo, el intendente, quien las reúne todas y se pone a investigar con los niños para descubrir al misterioso autor que tan bien les conoce. Las notas están escritas sobre un papel de pared de flores, de gran suavidad y delicadeza, con detalles verdaderamente hermosos.

Ruiseñor, el protagonista, es tímido, muy tímido. Tanto que nadie sabe que está ahí. Se esconde tras las solapas de las páginas y sólo nosotros podemos intuir su presencia. Ruiseñor se siente solo y quiere formar parte del grupo de niños.

El libro es llamativo, hermoso. Cada página es una obra de arte compleja, expresiva, creativa, perfecta. En este libro los colores no son tan oscuros como en otros, sino que encontramos colores cálidos como el rojo, el naranja, el amarillo y el marrón. El tono no es gótico, sino vintage. Todo esto no le quita melancolía: parecen recuerdos de una infancia pasada vistos en fotografías viejas.

La pareja de franceses, como siempre, no defraudan. Un libro excepcional para disfrutar niños y grandes.

Ondina, de Benjamin Lacombe

OndinaTodos que llevéis un tiempo leyendome conoceréis mi absoluta admiración por las ilustraciones de Benjamin Lacombe. Su estilo oscuro pero tierno, melancólico y lleno de vida a la vez enamora a niños y grandes. Ya os hablé en otra ocasión de Cuentos macabros y de El herbario de las hadas. Hoy toca hablar de Ondina, que, como los dos otros álbumes, lo edita Edelvives.
A  penas tiene cuarenta páginas, pero en Ondina te puedes perder durante horas. Claro que también puedes leerla en un ratito, pero es uno de esos libros de los que puedes disfrutar con todos los sentidos. Y para ello hay que tocarlo, olerlo, leerlo, saborearlo, observar las ilustraciones y sus detalles, apreciar las texturas… Dejarse seducir.
Esta vez la historia la ha escrito el mismo Benjamin Lacombe. Entre el cuento y la leyenda, el verdadero protagonista de esta historia es el amor trágico. Vemos la historia de Ondina, una traviesa hada del agua, que tras encontrarse con el príncipe Hans, se enamora perdidamente. La belleza, la alegría, la ternura y el romanticismo reinan en esta fantasía. Ambos parten hacia el castillo de Hans para compartir una vida feliz. Pero pronto las desgracias ocurrirán cuando Úrsula, otra chica enamorada del príncipe Hans, celosa, ponga en peligro la felicidad de los enamorados. El texto es melodioso, hermoso, íntimo e invita a soñar.
Las ilustraciones son preciosas, geniales, magníficas. Lo más destacable son los ojos expresivos, grandes, saltones, hermosos de todos los personajes, y el cabello de Ondina, pelirrojo, larguísimo, con vida propia. Los cabellos de Ondina atrapan a Hans, pero también a nosotros. El juego de transparencias que se consigue con el papel vegetal es muy interesante y nos recuerda en todo momento que Ondina es un ser del agua, a la vez que crea un ambiente cargado de niebla.
La edición del libro es preciosa, muy cuidada, en formato grande y con tapa dura. Es una joya, de aquellas que tratamos con infinito cuidado por temor a estropearlo. Acompaña a la perfección el estilo sensual y dulce a la par que siniestro del ilustrador francés. No es la típica historia infantil, no es un libro de aventuras, y tampoco tiene el final feliz al que nos ha acostumbrado Disney. Para crear este cuento, Lacombe se ha inspirado en el cuento de Friedich de la Motte- Fouquè y la obra teatral de Jean Giraudoux. El resultado es magnífico: no sólo consigue emocionar, sino que te hace acariciar cada página con  delicadeza.