Café solo, de Anabel Alonso

Café SoloA veces hay libros con los que tan solo viendo la portada ya puedes imaginar lo que hay dentro. Las sutiles líneas blancas sobre negro y azul que forman la ilustración de la portada de Café solo nos dicen que nos encontramos ante un libro melancólico, relajado, reflexivo, que ahonda con sencillez en la interioridad de los personajes. Esto no significa, sin embargo, que el libro no pueda sorprender.

Café solo es una antología editada por Pulp Books que recoge una veintena de relatos escritos por Anabel Alonso, filóloga y bibliotecaria. Los relatos huelen a café y a lluvia y nos cuentan retales de vidas de mujeres que se sienten solas en sus pequeños dramas cotidianos. Los relatos están llenos de la amargura de aquellas personas que tienen que lidiar con sus problemas en soledad. Las protagonistas son personas normales, con las que puedes cruzarte cada día por la calle sin saber por lo que están pasando.

Amores no correspondidos, enfermedades, rupturas, depresión, desengaños,  soledad; en definitiva, los males no tan insignificantes de la vida ordinaria. Las protagonistas no logran encontrar una luz de esperanza y dejan pasar los días suspirando. A veces sin saber porqué, otras teniéndolo muy claro. Anabel Alonso consigue que entendamos a las protagonistas y que nos preguntemos a nosotros mismos si tenemos algo en común con ellas o si algún día nos podríamos encontrar en sus situaciones. El libro es una advertencia, una llamada a la necesidad de sobreponerse a los problemas antes de que sea demasiado tarde, a abrazar los instantes de felicidad y repartir amor a las personas que lo merecen. La lección es no esperar de forma pasiva que nos llegue aquello que creemos merecer, sino salir a buscarlo nosotros mismos. Así como las historias de las protagonistas no se solucionan por sí solas, nosotros tampoco podemos esperar que un libro nos dé el mensaje positivo, tenemos que encontrarlo nosotros como contrapunto.

En estos textos no falta ni sobra nada, cada palabra está puesta con extremo cuidado, con delicadeza, con naturalidad. El libro es perfecto para leer en pequeños sorbos y en días lluviosos. Los textos son sencillos, pero efectivos, suaves, sin estridencias, directos, reales. Muy reales.