Viernes, de Santiago Freire y Dani Padrón

ViernesLos clásicos tienen la capacidad de crear un imaginario colectivo de tal forma que, aunque no los hayamos leído, todos sabemos cuales son las historias y peripecias de sus personajes y tenemos una idea bastante aproximada de su carácter. Es por ello que me encantan las nuevas versiones de las historias de siempre que ofrecen puntos de vista nuevos a los mitos que tenemos ya de sobra conocidos, enriqueciendo este imaginario. Me parece muy atractivo el hecho de dar más profundidad a los arquetipos y personajes clásicos que creíamos conocer al dedillo. Éste es el caso de Viernes, un álbum con texto de Santiago Freire e ilustraciones de Dani Padrón, que nos explica la historia de Robinson Crusoe, esta vez a través de la mirada de Viernes, el indígena.
La historia empieza de una forma un poco distinta: Viernes consigue huir por su propio pie del sacrificio al que iba a ser sometido y se encuentra con unas huellas en la playa diminutas para él. Tras eso se cruza con un hombre blanco que se hace llamar Robinson Crusoe.
Viernes cuenta su historia en primera persona, haciendo de contrapunto al diario escrito por Crusoe y a su tono colonialista. Nos habla de la relación entre los dos y de como él es quien enseña a sobrevivir en la isla a Crusoe y no, como cree, al revés. Crusoe queda retratado como un hombre bienintencionado que cree que su deber es educar a Viernes: una víctima de su tiempo que piensa que su verdad es la única y no ve que él es quien debe adaptarse a su nueva situación.
Como Viernes es quien nos cuenta la historia, el paisaje se vuelve irrelevante. Así como lo habitual suele ser ver imagenes llenas de árboles y bosques, aquí los paisajes se difuminan y se vuelven manchas de colores suaves donde predomina el verde. Así como nosotros no nos pararíamos a describir demasiado nuestra ciudad cuando lo que queremos es contar nuestra historia con alguien, Viernes no lo hace con el paisaje de la isla. Al fin y al cabo, Viernes lleva en contacto con la naturaleza toda su vida. Lo relevante aquí son los personajes.
Estamos ante una historia que invita a la reflexión tanto a niños como adultos. Aprendemos y reflexionamos sobre la soledad, la amistad y la compañía, pero sobre todo aprendemos a no dar por hechas ciertas cosas y a escuchar sin prejuicios al otro, que siempre tiene algo que ofrecernos. La edición está muy cuidada, los dibujos son preciosos. Los colores suaves pero oscuros combinan a la perfección con una historia interesante, bella y original y un texto cuidado, sencillo y poético, que fluye de forma natural.

El herbario de las hadas, de Benjamin Lacombe y Sebastien Perez

El herbario de las hadasHe de confesar que normalmente me gusta que me sorprendan con los regalos, ya que lo que alguien te regala puede darte una pista de qué piensa esa persona sobre ti, tus gustos y tus aficiones. Es por eso que no suelo pedir nunca un regalo concreto. O casi nunca. Pero este Sant Jordi no he podido resistirme y he pedido un cuento ilustrado por Benjamin Lacombe. Eso sí, no he concretado nada más.

Las ilustraciones de Benjamin Lacombe me tienen el corazón robado desde que lo descubrí en la feria de la Setmana del Llibre en català, de la que me llevé Cuentos macabros. Sus ilustraciones, junto con los textos de Edgar Allan Poe y la magnífica edición de Edelvives me hechizaron irremediablemente.

El cuento que me regalaron fue El herbario de las hadas, de Benjamin Lacombe y Sebastien Perez, un cuento original y realmente sorprendente que trata el tema de las hadas desde un punto de vista distinto: desde la investigación científica.

El protagonista es Aleksandr Bogdanovitch, un biólogo que viaja por órdenes de Rasputín al bosque de Broceliande, en la Bretaña Francesa, para investigar las propiedades curativas de las plantas de la zona. El objetivo es encontrar el elixir de la inmortalidad. Así vemos como la investigación va avanzando, y como el científico observa primero las plantas, para darse cuenta luego que en ellas habitan unas pequeñas criaturas que le cambiarán la vida y su forma de entender el mundo.

Es un libro fascinante. Al principio resulta un tanto extraño, ya que no conocemos al personaje y su historia mediante un relato, sino que lo hacemos a través de sus anotaciones en un diario de campo, así como de las cartas que envía a su mujer y a sus superiores y a las que recibe de ellos. También encontramos bocetos, hojas prensadas entre las páginas, recortes de periódico, fotografías, etc. Cada página es una auténtica obra de arte en la que te puedes perder encontrando detalles que no habías visto. En el libro se mezclan fantasía, realidad e historia, para mostrarnos como el protagonista se va dejando seducir por el apasionante mundo que ha descubierto mientras los demás sólo ven locura. Mientras leemos el libro, nos sentimos como él, y como él nos perdemos y nos dejamos llevar por estas fascinantes criaturas.

Entre las páginas encontramos transparencias y hojas caladas que aportan distintas texturas al conjunto y juegan a insinuar, ocultar y mostrar. El herbario de las hadas es todo un goce para la vista, la mente e incluso el tacto. La edición de Edelvives es impecable y realmente ayuda al lector a entrar al bosque de Broceliande. Ésta es una obra llena de calidez y de melancolía, que transmite una gran ternura. Cuando acaba, nos quedamos con ganas de seguir descubriendo más del mundo de las hadas.

Booktrailer:

La melancólica muerte del Chico Ostra, de Tim Burton

The Melancholy Death of Oyster Boy and other storiesEn 1997, Tim Burton publicó una recopilación de 23 cuentos cortos escritos en verso e ilustrados por él mismo. Las páginas estaban protagonizadas por unos niños solitarios, extraños y diferentes. Indefensos ante una sociedad que no los entiende, los chicos nos hacen reflexionar sobre temas como la diferencia, la soledad, la tristeza, la incomprensión y la muerte. El conjunto toma el nombre del relato más largo: La melancólica muerte del Chico Ostra, que nos cuenta la dramática historia de un chico que nace mitad humano y mitad ostra.

Aunque sabía de la existencia de esta pequeña joya, nunca antes la había tenido entre manos, hasta que el pasado 6 de enero los Reyes Magos lo dejaron bajo el árbol. El libro es realmente muy breve y se lee en un suspiro (una media hora). Lo leí en la versión original en inglés de Faber and Faber, pero se puede conseguir también en español. Aquí en España lo edita Anagrama y, a su favor, hay que mencionar que incluye en un anexo los versos en inglés para que podamos ver el sentido original de algunos versos que se modifican por aquello de mantener la rima.

Los niños que protagonizan estas historias nos resultan inquietantes y tiernos a la vez. Los aceptamos y rechazamos a la vez. En conjunto forman una familia que nos recuerda por una parte a los niños perdidos de Peter Pan – por su orfandad, ya que la mayoría son rechazados por sus familias, que quieren niños normales- y por la otra a películas como La parada de los monstruos -por sus excepcionalidades físicas y sus limitaciones-. Los niños se sienten solos, perdidos, reclamando atención y cariño. Su rareza, en algunos casos no los diferencia mucho de los superhéroes, sólo que a estos niños les han tocado poderes, o particularidades, poco útiles, inquietantes o incluso negativas.

Todo ello va acompañado de los dibujos de Tim Burton: ilustraciones sencillas, muy en su estilo. Tenebrosas e inquietantes, pero divertidas y dulces a la vez.

En cuanto a las historias, algunas se quedan a medias, sin llegar a un desenlace; otras simplemente nos presentan un personaje, o nos ofrecen un breve gag. También hay historias bien desarrolladas, que nos cuentan algo hasta llegar al final. En conjunto casi parece un libro de bocetos e ideas, que simplemente compendian imágenes muy poderosas que atraen a Burton, que le quieren decir algo. Que nos lo quiere decir a nosotros, incluso, casi como un grito que sale de un alma que se siente extraña, incapaz de conectar con la gente.

Este es uno de esos libros imprescindibles si eres un apasionado de los mundos de Tim Burton. Si no lo eres, mejor que ni te acerques a él.

Entradas relacionadas:

Frankenweenie, de Tim Burton

https://laestanteriadenuria.wordpress.com/2012/11/05/frankenweenie-de-tim-burton/

Cuentos macabros, de Edgar Allan Poe, con ilustraciones de Benjamin Lacombe

https://laestanteriadenuria.wordpress.com/2012/10/26/cuentos-macabros-de-edgar-allan-poe-ilustraciones-de-benjamin-lacombe/

Sombras tenebrosas, de Tim Burton

https://laestanteriadenuria.wordpress.com/2012/06/04/sombras-tenebrosas-de-tim-burton/

Tim Burton por Tim Burton, de Mark Salisbury (ed.)

https://laestanteriadenuria.wordpress.com/2012/05/07/tim-burton-por-tim-burton-de-mark-salisbury-ed/

Cuentos macabros, de Edgar Allan Poe. Ilustraciones de Benjamin Lacombe

No sé si recordáis mi visita a la Setmana del Llibre en Català. De ahí salí con Contes Macabres bajo el brazo, una selección de cuentos de Edgar Allan Poe ilustrados por Benjamin Lacombe en una magnífica y cuidadísima edición de Baula. Para la edición en castellano de Edelvives han usado las traducciones de Julio Cortázar. Además, por si fuera poco, incluye un texto de Baudelaire sobre la vida y obra de Poe. El resultado de la combinación de tanta genialidad sólo puede ser la excelencia.

La muerte y lo sobrenatural son los principales protagonistas de los ocho Cuentos Macabros que se reúnen en este volumen (Berenice, El gato negro, La isla del hada, El corazón delator, La caída de la Casa Usher, El retrato oval, Morella y Ligelia). En ellos nos encontramos con personajes cercanos a la locura que nos cuentan sus historias con remordimiento y culpa. Si las historias de Poe de por sí no fueran suficientes, las ilustraciones de Lacombe que los acompañan son un auténtico regalo para la vista, que nos invitan a mirarlas detenidamente para disfrutar de cada detalle. El libro combina capítulos con páginas blancas y textos en negro con otros de páginas negras con textos en blanco, lo que le da un aspecto más tenebroso. En todos ellos encontramos ilustraciones en color y en blanco y negro a doble página, a página entera u otras más pequeñas. Las ilustraciones inciden en el clima melancólico de las páginas sin ser demasiado explícito. Los dibujos son simples sugerencias, sombras, gestos, miradas, etc. que dejan que la imaginación del lector haga el resto del trabajo.

El relato que más me ha gustado es El gato negro. Es uno de los que mejor retratan esa mezcla de locura delirante con un hecho inexplicable e inquietante. Me gustaría poder verlo en alguna animación de Tim Burton, creo que el resultado sería inmejorable.

Este libro es una joya, una maravilla digna de guardar tras una urna. Una delicia para la lectura y una alegría para la vista. Un conjunto de relatos oscuros y vivos que gustará sin duda a todo aquel que lo tenga entre sus manos. Una obra de arte.

 

 

Entradas relacionadas:

https://laestanteriadenuria.wordpress.com/2012/09/11/la-setmana-del-llibre-en-catala/