Sobre los agregadores de ebooks

EbooksUna de las cosas que se han de tener en cuenta cuando uno se autopublica es dónde el lector va a poder encontrar tu libro. Internet es el gran aliado del autor que decide autopublicar, pero es importante conocer bien las herramientas de las que uno puede disponer para evitar que tu libro se hunda en la vorágine de nuevos libros que cada día ven la luz. Distribuir el libro en formato papel es costoso y dependerá de los recursos económicos del propio autor. No es de estos libros de los que quiero hablar hoy, sino de los libros en formato electrónico.

Ya os hice un listado de algunas opciones con las que cuenta el autor en la red cuando quiere autopublicar. Sin embargo, uno de los problemas con los que nos encontramos a menudo con algunas de estas plataformas es que se encuentran vinculadas a un dispositivo en concreto (Amazon con Kindle, Apple Store con los iPads y demás dispositivos de Apple, Casa del Libro con Tagus, etc.). Cada una de estas plataformas te autopublica los libros, pero, para asegurarse la venda, lo venden sólo en su plataforma (incluso, a veces, se vende sólo en el formato compatible con su dispositivo).

El problema para el autor, normalmente poco conocido, es que el lector debe recordar no sólo el nombre del libro, sino también en qué plataforma debe buscarlo. Además, debe tener el dispositivo adecuado para leerlo, o convertir el archivo.

Para responder a esta nueva necesidad han nacido los agregadores de ebooks como Bookwire, Inscribe Digital, INGRAM, Bebookness o Smashwords. En estos agregadores tanto los editores, autores y distribuidores pueden subir los libros y el agregador se encarga de difundirlos en todas las plataformas. De esta forma el lector puede encontrar el libro sin problema en la mayoría de las tiendas digitales. Algunos de estos agregadores ofrecen también los mismos servicios que las plataformas de autopublicación, con la ventaja de la distribución.

¿Vender libros electrónicos en librerías físicas?

libreríaEl otro día os hablaba de algunos de los motivos por los que los ebooks no han arrasado el mercado del libro aún. No obstante, el libro electrónico va ganando terreno paulatinamente, demostrando su sobrada eficiencia económica, ecológica y temporal en comparación con el libro de papel. El incremento de lectores digitales supone un problema para las librerías tradicionales, que ven reducir su público cuando éste migra a las tiendas digitales. Al pensar en el problema, una se plantea la posibilidad de vender ebooks en las librerías físicas.

Las grandes cadenas de librerías físicas (La Casa del Libro y FNAC) han despertado recientemente y se han puesto manos a la obra para intentar competir con Amazon. Sin embargo, en la mayoría de casos, se han limitado a copiar y han desaprovechado el que podría ser uno de sus puntos fuertes respecto al gigante inglés, que es precisamente el trato directo con el público. Estas tiendas deberían dedicar un espacio de sus tiendas a la promoción, venda y asesoramiento de ebooks y ereader. ¿De qué debería disponer este espacio? En primer lugar de, como mínimo, una persona con conocimientos técnicos básicos, para resolver dudas y problemas a los usuarios menos hábiles con la tecnología. Y, en segundo lugar, de algún tipo de sistema que permitiera al usuario buscar de forma autónoma entre la oferta del lugar. De entre estos sistemas, hoy os quiero hablar de dos posibilidades.

 

  • Instalar un espacio con ordenadores, cajeros automáticos o máquinas dispensadoras de libros digitales como, por ejemplo, Multiebook. Ideada por la editorial italiana Bruno Editore, Multiebook fue el primer prototipo de máquina pensada para distribuir libros digitales. El punto fuerte de una máquina como ésta es que puede ser colocada no sólo en librerías, sino también en bibliotecas, escuelas, universidades, paradas de metro, estaciones de tren, etc. La idea es parecida a las máquinas expendedoras de libros: pagas el libro y lo obtienes al instante, sea mediante una tarjeta de memoria, un pen-drive o descargando el ebook mediante conexión Wi-Fi.

A continuación, os dejo un vídeo de Multiebook.

 

  • Otra opción sería vender los ebooks en tarjetas. Este modelo permite exponer las tarjetas en la tienda como si fueran libros. Estas tarjetas pueden tener el mismo diseño de portada que el libro que representan, por lo que “nos entran por los ojos” de la misma manera que el libro físico. La compañía canadiense Enthrill desarrolló en primer lugar este método. La idea era transformar el libro electrónico en algo tangible que el cliente puede ver, tocas y comprar en la librería. Además, en este formato, el libro electrónico puede ser regalado de una forma más agradable que pasando un simple archivo por e-mail o pen-drive, lo cual es muy importante, dado que un alto porcentaje de los libros que se venden son para regalar. También permite el coleccionismo de las tarjetas, e incluso, pueden ser firmadas por nuestros autores favoritos. Las tarjetas tienen la ventaja de suponer una seebookinversión mínima respecto a las máquinas y ocupan menos espacio en la tienda, por lo que parece ser la mejor alternativa para las pequeñas y medianas librerías. También es útil para los autores que llevan libros para vender cuando hacen charlas o presentaciones. En España, la compañía Seebook apuesta fuertemente por este modelo.

 

Estas alternativas permiten llegar al lector digital también a través de los canales tradicionales, a la vez que suavizan el periodo de cambio que estamos viviendo. ¿Qué os parecen estas ideas? ¿Se os ocurren otras? ¿Pensáis que pueden tener éxito o creéis que es más fuerte la comodidad de comprar desde casa?

10 razones por las que los libros electrónicos no triunfan tan rápido como se esperaba

small__6201381800Cada vez son más los lectores que se pasan al formato electrónico. La falta de espacio en nuestros hogares, la ligereza y el precio más económico del libro electrónico son sin duda los argumentos a favor del cambio. Sin embargo, aún muchos prefieren el formato papel por diversos motivos. Según el Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros de 2012 de la Federación de Gremios de Editores de España (aún no han publicado el de 2013), el número de lectores de ebooks ya alcanza el 11,7% de los españoles mayores de 14 años y el 13,1% de los menores entre 10 y 13 años. El número de lectores en soporte digital (incluyendo todo tipo de lectura: libros, revistas, periódicos, foros,…) supera la mitad de la población española mayor de 14 años (58%). Este porcentaje se ha incrementado en 5,3 puntos con respecto a 2011. Desde 2010, el porcentaje se ha incrementado en 6,4 puntos.

Si bien la tendencia es de crecimiento, lo hace a un ritmo menor al esperado, por lo que vemos que el formato papel no está en decadencia, como algunos se empeñan en afirmar. Y es que el libro digital tiene que superar algunos obstáculos antes de convencer de forma definitiva a los lectores. A continuación vamos a analizar algunos de estos obstáculos:

1La excusa o el motivo más manido es aquél del romanticismo del libro en papel. El olor del libro, la textura de las tapas, el tacto de las hojas es algo a lo que muchos defensores del papel no están dispuestos a renunciar.

2

Nos pongamos como nos pongamos, escribir, subrayar, añadir notas y puntos de libro es mucho más cómodo y fácil en formato papel. Esto es innegable. Por mucho que los eraders estén mejorando en este aspecto, no resulta igual de útil y sencillo.

3

Este punto está muy relacionado con el anterior: el libro en papel es mucho más cómodo cuando estás trabajando un libro. Si tienes que ir hacia adelante y hacia atrás continuamente, buscar citas, párrafos concretos, etc., es mucho más rápido y cómo el libro en papel. Además, un ereader tarda un tiempo en encenderse y en abrir el libro mientras que abrir y comenzar a leer un libro en formato papel es una acción instantánea. Aunque también es cierto que hay que buscarlo en la estantería, mientras que en un ereader están todos juntitos y ordenados.

4

Aunque los libros digitales son más baratos, a menudo la diferencia no es tan alta, sobre todo respecto a la edición de bolsillo. Dado que, por un lado, en formato digital nos ahorramos la impresión y la distribución y, por otro lado, no tenemos la sensación de estar comprando un objeto, nos sentimos estafados cuando pagamos más de 3 o 4€ por un ebook.

5

El desconocimiento y el correspondiente miedo a las nuevas tecnologías por parte de ciertos sectores de la sociedad frenan la expansión de los ebooks. Además, comprar por internet asusta a muchas personas (cada vez menos, pero aún las hay) temerosas de ser estafadas o robadas, por lo que a menudo dependen de hijos o nietos para comprar ebooks. En cambio estas personas se sienten seguras e independientes comprando en librerías.

6Si no eres lector asiduo y tan solo lees dos o tres libros por año no sale a cuenta gastar dinero en un lector electrónico. El gasto solo se amortiza si lees con regularidad, en caso contrario, y teniendo en cuenta lo rápido que evolucionan, tu lector quedará obsoleto antes de que lo hayas podido aprovechar de verdad.

7Aunque (afortunadamente) la batería de los ereaders es de muy larga duración, en algún momento se termina. Puede parecer una tontería, pero un despiste te puede dejar sin libro hasta llegar a casa, cosa que no te pasará con un libro en formato papel. 

8Otro problema para los románticos: se pierde la gracia de ir a una librería, pasearte por las estanterías y dejarte sorprender por un título que desconocías y que te llama la atención de forma inesperada. ¿Cuántas veces hemos entrado en una librería y hemos tenido un flechazo? ¿Cuántos libros maravillosos hemos descubierto así? Esto sí que por internet no es lo mismo…

9Otro motivo es que un libro electrónico no es bonito para regalar. No le puedes poner un lazo y dárselo a alguien, se lo tienes que entregar por email, en un pen-drive o un CD y eso no nos acaba de convencer. Una grandísima parte de los libros que se compran es para regalar, así que los ebooks pierden una gran oferta de mercado por ello.

10Si eres fan de un autor y quieres su autógrafo en el libro no podrás tenerlo en un libro electrónico.

Hay muchas razones por las que los usuarios no se han dejado convencer por los ereaders y los ebooks. Apuesto fuertemente por los ebooks porque son más baratos, ocupan menos espacio y tienen muchas posibilidades para explorar. Yo personalmente los uso mucho porque si no tendría que comprarme una casa sólo para almacenar libros. Pero es cierto que me gusta el libro en papel y que, en ocasiones, tras leer un libro en formato electrónico, si me ha gustado mucho lo compro en papel por coleccionismo.

Y tú, ¿compras libros electrónicos? ¿Qué formato prefieres? ¿Qué ventajas e inconvenientes tiene cada formato?