Orgullo y satisfacción, de los ex dibujantes de El Jueves

Los que me seguís por las redes sociales ya sabéis que me ha indignado bastante el asunto de El Jueves y que me ha alegrado mucho ver que los dibujantes que eligieron abandonar la revista han unido sus talentos para dedicarle un cómic al nuevo rey de este maltrecho país.

Para los que no sepáis qué ha pasado (que seréis pocos) os hago un resumen rápido. Manel Fontdevila hizo esta portada para la revista:

El rey abdica (portada censurada)

Ya estaban los ejemplares impresos y listos para distribuirse cuando desde algún lugar indefinido de RBA (el grupo en el que se inserta la revista) llegó la orden de cambiar la portada y la prohibición de hacer salir en portada nada relacionado con la Casa Real. La portada de El Jueves ha sido censurada por segunda vez. Esto provocó, por un lado, que la revista saliera un día tarde y, por otro, que hubiera una desbandada de dibujantes que dimitieron para mantener la coherencia. Como dicen ellos mismos, cuando en 2007 se censuró esta portada

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los lectores de El Jueves y la sociedad en general apoyaron a la revista. Para mantenerse fieles a aquellos que les apoyaron han dimitido 18 dibujantes de la revista: Ágreda, Albert Monteys, Asier y Javier, Bernardo Vergara, Guillermo, Isaac Rosa, Iu Forn, Lalo Kubala, Luis Bustos, Malagón, Manel Fontdevila, Manuel Bartual, Mel, Paco Alcázar, Paco Sordo, Pepe Colubi y Triz. Un buen golpe.

Orgullo y satisfacciónPues bien, estos dibujantes han decidido hacer un cómic para poder tratar el tema de la coronación un día antes que ésta ocurra y han unido sus fuerzas para sacar adelante un cómic de alrededor de 80 páginas en formato digital en menos de una semana. Este cómic se llama Orgullo y satisfacción y lo edita ¡Caramba!, una editorial independiente de cómic y humor. El cómic vale 1’50€, aunque se aceptan donaciones a voluntad y se puede descargar aquí. No sé cuantas descargas deben llevar ya, pero en 6 horas habían conseguido más de 12.000, así que el cómic ha sido todo un éxito.

Yo me lo he pasado muy bien leyéndolo. Conserva el espíritu al que nos tiene habituados El jueves y casi parece un especial de la revista dedicado a la sucesión monárquica excepto en que no nos encontramos a ninguno de los personajes habituales (los derechos son de la revista, no de los dibujantes). Aún así hay personajes nuevos muy divertidos. Me han gustado especialmente los de Mel, como por ejemplo Salustiano, monárquico y republicano, quien dice ser republicano pero no encuentra el momento de dejar de apoyar la monarquía para hacer el cambio. O también las señoras Covadonga y Enriqueta, que actúan como dos groupies de Felipe VI.

En este cómic los dibujantes se burlan del antiguo rey, del nuevo, de la reina, de la monarquía en sí. Analizan los argumentos habituales y dan su opinión de forma clara y tajante. Humor inteligente y cabreado es el que se respira en las páginas de esta revista. Y eso es lo que pasa cuando en un país como éste son los humoristas los que se encargan de sacar pecho.  Y para muestra un botón:

OYS Albert Monteys

 

Les deseo lo mejor a todos estos valientes que, en los tiempos que corren han decidido que su libertad de expresión es intocable y nos han ofrecido lo mejor de ellos mismos haciendo un cómic con calidad en un tiempo récord. Todo un ejemplo a seguir. Un ejercicio de libertad del que todos tenemos que aprender para sentirnos orgullosos y satisfechos, por lo menos, de los dibujantes de este país.

No os indignéis tanto, de Manel Fontdevila

No os indignéis tantoCon sólo leer el título ya se sospecha, pero al ver la portada se hace evidente: con No os indignéis tanto Manel Fontdevila trata de contestar a Stéphane Hessel y su ¡Indignaos!. El cómic me llamó la atención cuando salió, alrededor de Navidad, pero di prioridad a otros y nunca llegué a comprarlo. El otro día lo vi en la estantería de un familiar y me lo llevé a casa.

Me encanta Manel Fontdevila, es uno de mis favoritos de El Jueves tanto por su estilo de dibujo como por sus personajes de La Parejita (recomiendo la Guía para padres desesperadamente inexpertos). También voy leyendo las viñetas que publicaba antes en Público y ahora en eldiario.es.

Esta vez trae un cómic que habla de la crisis, la corrupción, la transición y la reacción de las personas a todo ello. Analiza como los diferentes tipos de reacciones han cambiado o no las cosas a lo largo de la historia reciente de distintos países e intenta averiguar hasta donde podemos llegar con nuestra respuesta. Para ello habla de los cauces de expresión y de como éstos de restringen o ensanchan según las acciones de la gente y del gobierno. Entre otros, pone como ejemplo La vida de Brian, de los Monty Phyton, que supuso un gran escándalo en su momento, pero que ahora es casi una película infantil. Cuando se transgrede el cauce de expresión, se arma un gran desorden, pero para Manel Fontdevila es bueno, porque una vez pasa todo se ha ampliado la libertad de expresión.

Manel Fontdevila nos llama la atención a todos para decirnos que comprometerse no es enfadarse y crear un hashtag gracioso para ridiculizar al que nos indigna. Si queremos cambiar algo hay que indignarse mejor y moverse más. Hay que ampliar los límites que nos oprimen empujando hacia afuera. No llama a la revolución ni a la lucha armada, aunque sí de romper los límites a los que nos ha encerrado la protesta pacífica. Si queremos cambiar el sistema no podemos hacerlo siguiendo sus reglas.

A lo largo de su carrera, Manel Fontdevila ha demostrado tener una gran capacidad de análisis de la actualidad y mucho sentido común, que le llevan a hacer viñetas serias y graciosas a un mismo tiempo. Partiendo de la humildad, te provoca una sonrisa y te hace reflexionar cuando piensas en cuánta razón tiene.

Quiero destacar algo más y es que, en ocasiones, leyendo este cómic, me he dado cuenta que podría haberlo redactado y haber hecho un libro explicando exactamente lo mismo. Sería un ensayo sobre política y sociedad como tantos otros. Esto me llama la atención, y no sé si este nuevo género tiene nombre, pero yo por ahora lo voy a llamar “ensayo gráfico”.

Soy de pueblo, de Raquel Córcoles y Marta Rabadán

Raquel Córcoles es una joven licenciada de periodismo que se presentó en solitario al concurso de la II Beca Carnet Jove 2010 Connecta’t al Còmic. Tras ganar la beca tenía tres meses para hacer un cómic que Glénat publicaría, tarea que decidió compartir con su amiga Marta Rabadán. Las chicas confiesan no haber dibujado nunca antes y haber tenido que aprender sobre la marcha mientras lo compaginaban con su trabajo.

La protagonista y narradora de la historia es Moderna de Pueblo, una chica que (igual que las autoras) se traslada de un pueblo a la ciudad con grandes sueños como convertirse en alguien famoso, ir a fiestas, conocer gente y ser fotografiada en blogs de moda. El cómic empieza hablando del pueblo, de volver a casa, de cómo poco a poco una se empieza a sentir “demasiado de pueblo para ser de ciudad y demasiado de ciudad para ser de pueblo”. Poco a poco el tema central se desvía al estilo de vida de la ciudad: las redes sociales, los blogs, la música, las discotecas, la moda y la actitud a menudo demasiado pedante de los modernos. El cómic está amenizado con humor e ironía: vemos las continuas meteduras de pata de la protagonista mezcladas con la sátira de la gente de ciudad y la de pueblo. La intención de las dibujantes es contar su experiencia en la ciudad, la experiencia de alguien que no conoce todo esto hasta pasados los 20 años.

Las autoras juegan con total libertad con las tipografías y la distribución de las viñetas, que a veces simulan un muro de facebook o la portada de una revista. Los dibujos son sencillos, pero efectivos, y la narración fresca y divertida. Sonrisas y carcajadas garantizadas.

El cómic ha sido todo un éxito y ahora Raquel Córcoles publica cada semana la página “Aquí hay tema” en El Jueves y la sección “Casi Celebs” en la revista Cuore. Además está preparando la serie de animación de Moderna de Pueblo y ha empezado con el segundo cómic, que espera publicar en primavera del próximo año.