Promesas. Prima naturae, de Vaira Whisp

Promesas. Prima naturaeHacía ya un tiempo que quería leer alguna historia fantástica, así que el libro del que os voy a hablar hoy me ha venido de perlas y lo he pillado con muchas ganas. Se trata de Promesas. Prima Naturae, de una chica de Málaga que se hace llamar Vaira Whisp que publica la editorial Enxebrebooks.

He de decir que la historia la he disfrutado bastante. No sorprende, de hecho es bastante previsible porque se nutre básicamente de los tópicos del género de vampiros. El Londres victoriano, la lluvia, la niebla, Venecia y el amor son los ingredientes que forman el ambiente de esta novela en la que se nos cuenta una clásica historia de lucha en la que el bien y el mal tratan de romper el equilibrio. Pero aún así está contada de forma muy cinematográfica, lo que la hace fluir bien y los personajes tienen carisma, aunque están desaprovechados.

La protagonista es Jillian, una joven que, tras perder a su madre, descubre que hay un poder latente en ella. Roshan es el cazador que debe protegerla de Christian, un atractivo vampiro que quiere matarla a ella y a su familia. ¿O quizás no? ¿En quién debe confiar Jillian?

El ritmo de la historia es bueno y está bastante bien escrito. La protagonista no es una niña tonta que se deja llevar, sino que tiene personalidad y esto me gusta. He echado de menos algo más en cuanto a los motivos ocultos de aquellos que quieren o no ayudarla, creo que he estado toda la novela esperando descubrir algo más y ha sido un poco frustrante porque parece que simplemente cada uno hace lo que le toca por naturaleza. El personaje de Roshan en este sentido creo que podría haber sido más interesante. Y el personaje de Christian, que ejerce una influencia de atracción sobre las féminas, también podría haber estado más trabajado para que ejerciera esta misma atracción sobre las lectoras. A mí me ha dejado fría y es una lástima.

Lo que sí que desde luego es imperdonable es la cantidad de faltas de ortografía que he encontrado en las pocas frases que aparecen en francés e italiano. He encontrado verbos mal conjugados o directamente en infinitivo por parte de personajes que se supone que son nativos y alguna que otra palabra mal escrita. Me ha parecido totalmente incomprensible, espero que lo corrijan en otras ediciones porque hay cosas que duelen a los ojos.

Aún así como novela juvenil que es está bien. Es la primera novela publicada de esta autora y se nota. Pero ess un libro hecho desde el cariño al género y creo que esto también se nota. Creo, por como acaba, que habrá segunda parte, así que veremos como va mejorando.

Una mansión en Praga, de Rocío Castrillo

Una mansión en PragaCuando oímos aquello de que “el siglo XX ha sido para Europa el siglo de la guerra y la barbarie” siempre pensamos en la Segunda Guerra Mundial y los campos de concentración nazis. Sin embargo, otros genocidios que no hay que olvidar se han perpetrado en Europa más tarde y siguen en nuestros días en muchas partes del mundo. El libro del que voy a hablar hoy es una apuesta a favor del pacifismo, que hace un repaso a las guerras de los años 90 y las de este siglo (Yugoslavia, Chechenia, Zaire, Kosovo, Sierra Leona, Afganistán e Irak) y de los atentados terroristas en Nueva York y Madrid. La transición entre los dos siglos también ha sido dura.

Hace ya algunos meses, Rocío Castrillo me envió por e-mail su primera novela, Una mansión en Praga. Como las lecturas se me acumulan, le prometí que lo leería, pero que tardaría un poco en hacerlo. La semana pasada finalmente me puse a ello y me enganchó en seguida. En tres o días lo tuve leído (y eso, porque tenía que ir a trabajar).

El libro empieza a finales de 1993, en el Sarajevo sitiado, donde Alexander Korac pinta el horror de la guerra mientras planea huir a Praga. Ha presenciado cosas horribles que no le dejan dormir, no le dejan vivir, no le dejan amar. El suicidio desesperado de su cuñada que se llevó también a su sobrina ha quedado marcado a fuego en su retina. La promesa que le hizo de pintar su desesperación le impide coger los pinceles.

En Praga conoce a Adriana, una española que ha heredado una vieja mansión perteneciente a su abuela y se dispone a restaurarla para montar un negocio de organización de eventos. Además de la mansión, otro legado familiar configura su existencia: el estigma de las mujeres que aman demasiado.

El destino hace que sus miradas se crucen en un bar y surge un deseo feroz que lo arrasa todo. Ella está condenada a amar demasiado, él a no poder amar.

Para ser ésta la primera novela de la autora, está muy bien. Los personajes están bien creados. Tienen un carácter marcado y unos objetivos claros en su vida. Ella no es una chica bobalicona que se deja engañar por el malote de turno. Él no es un chico perfecto hasta hacer rabiar. La relación entre ambos, sin embargo, es demasiado tópica: es la historia de la Bella y la Bestia. Él tiene un mal en su interior que sólo el amor verdadero de la persona adecuada puede curar. Me pone nerviosa el hecho de la absoluta belleza de los dos personajes. Ninguno de ellos puede salir de casa sin que alguien tenga que admirar su hermosura, su estilo al vestir, su cuerpo o lo que sea. Al final dan un poco de rabia y todo. ¿No puede haber historias de amor con personajes normales? ¿De verdad se puede ser tan guapo que no pueda pasar un día sin que alguien te lo recuerde?

Otra cosa a mejorar son algunos diálogos algo forzados. No son la mayoría, pero cuando ocurre, se nota. No es normal que alguien diga, al darse cuenta de que la persona con la que hablas lleva una carpeta: “Acabo de percatarme de su existencia”. Nadie habla así, no. Y lo es menos el que una mujer rompa aguas y una anciana que la adora le diga: “Llegó la hora, hija. Has roto las aguas y empieza el proceso del parto. Ahora mismo llamo a la doctora Nóvakova.” ¡Qué calma! ¡Qué falta de emoción en un momento así! Que no digo que haya que chillar como una loca, pero esto tampoco es muy normal que digamos…

Aún con estas pequeñas cosas, el libro es recomendable. Es interesante ver como la historia de ambos avanza marcada por las convulsiones de la historia. Él se convierte en Ulises viajando de batalla en batalla para encontrar el reposo. Ella es Penélope, esperando con dolor, aunque con menos paciencia.

Adorno se preguntaba si es posible volver a escribir tras Auschwitz, Rocío Castrillo se pregunta si es posible amar tras el horror. A ambas cuestiones hemos visto que sí: el hombre tiene una capacidad de curación sorprendente. Adriana es una chica que quiere ser fuerte, pero no lo es tanto. Es capaz de soportar estoicamente a un hombre que no le dice que la ama, que la abandona continuamente y que no la apoya en momentos en que lo necesita. Pero claro, es que es incapaz de amar y ella debe curarlo. Pero esta voluntad de ser fuerte ya marca una diferencia respecto a la mayoría de protagonistas de las historias románticas: Adriana coge fuerzas de sus amigos, de su familia, de su negocio y de donde puede, se levanta y sale de fiesta. Sabe que la vida es demasiado corta para pasarla llorando.

Esto novela tiene muchas cosas positivas: una gran fuerza narrativa, un buen argumento y una mezcla de tragedia y humor. Nos lleva a reflexionar sobre la forma de vivir, amar y relacionarse de aquellos que han sufrido el horror.

Como no es fácil de localizar, diré que el libro se puede encontrar en Amazon y en Enxebrebooks, donde se pueden leer de forma gratuita los cuatro primeros capítulos. Bueno es saberlo.