¿Vender libros electrónicos en librerías físicas?

libreríaEl otro día os hablaba de algunos de los motivos por los que los ebooks no han arrasado el mercado del libro aún. No obstante, el libro electrónico va ganando terreno paulatinamente, demostrando su sobrada eficiencia económica, ecológica y temporal en comparación con el libro de papel. El incremento de lectores digitales supone un problema para las librerías tradicionales, que ven reducir su público cuando éste migra a las tiendas digitales. Al pensar en el problema, una se plantea la posibilidad de vender ebooks en las librerías físicas.

Las grandes cadenas de librerías físicas (La Casa del Libro y FNAC) han despertado recientemente y se han puesto manos a la obra para intentar competir con Amazon. Sin embargo, en la mayoría de casos, se han limitado a copiar y han desaprovechado el que podría ser uno de sus puntos fuertes respecto al gigante inglés, que es precisamente el trato directo con el público. Estas tiendas deberían dedicar un espacio de sus tiendas a la promoción, venda y asesoramiento de ebooks y ereader. ¿De qué debería disponer este espacio? En primer lugar de, como mínimo, una persona con conocimientos técnicos básicos, para resolver dudas y problemas a los usuarios menos hábiles con la tecnología. Y, en segundo lugar, de algún tipo de sistema que permitiera al usuario buscar de forma autónoma entre la oferta del lugar. De entre estos sistemas, hoy os quiero hablar de dos posibilidades.

 

  • Instalar un espacio con ordenadores, cajeros automáticos o máquinas dispensadoras de libros digitales como, por ejemplo, Multiebook. Ideada por la editorial italiana Bruno Editore, Multiebook fue el primer prototipo de máquina pensada para distribuir libros digitales. El punto fuerte de una máquina como ésta es que puede ser colocada no sólo en librerías, sino también en bibliotecas, escuelas, universidades, paradas de metro, estaciones de tren, etc. La idea es parecida a las máquinas expendedoras de libros: pagas el libro y lo obtienes al instante, sea mediante una tarjeta de memoria, un pen-drive o descargando el ebook mediante conexión Wi-Fi.

A continuación, os dejo un vídeo de Multiebook.

 

  • Otra opción sería vender los ebooks en tarjetas. Este modelo permite exponer las tarjetas en la tienda como si fueran libros. Estas tarjetas pueden tener el mismo diseño de portada que el libro que representan, por lo que “nos entran por los ojos” de la misma manera que el libro físico. La compañía canadiense Enthrill desarrolló en primer lugar este método. La idea era transformar el libro electrónico en algo tangible que el cliente puede ver, tocas y comprar en la librería. Además, en este formato, el libro electrónico puede ser regalado de una forma más agradable que pasando un simple archivo por e-mail o pen-drive, lo cual es muy importante, dado que un alto porcentaje de los libros que se venden son para regalar. También permite el coleccionismo de las tarjetas, e incluso, pueden ser firmadas por nuestros autores favoritos. Las tarjetas tienen la ventaja de suponer una seebookinversión mínima respecto a las máquinas y ocupan menos espacio en la tienda, por lo que parece ser la mejor alternativa para las pequeñas y medianas librerías. También es útil para los autores que llevan libros para vender cuando hacen charlas o presentaciones. En España, la compañía Seebook apuesta fuertemente por este modelo.

 

Estas alternativas permiten llegar al lector digital también a través de los canales tradicionales, a la vez que suavizan el periodo de cambio que estamos viviendo. ¿Qué os parecen estas ideas? ¿Se os ocurren otras? ¿Pensáis que pueden tener éxito o creéis que es más fuerte la comodidad de comprar desde casa?