Gravity, de Alfonso Cuarón

GravityHacía ya dos meses que no iba al cine. Y es que tampoco he visto ningún tráiler que me llamara la atención. Pero no podía ignorar el revuelo que se ha formado con la última producción de Alfonso Cuarón, por lo que el fin de semana pasado vi Gravity.

A pesar de lo que había oído, no fui muy convencida. El tráiler me auguraba muchos nervios, tensión y sufrimiento, por lo que me temía que se me hiciera eterna. Nada más lejos de la realidad, se me ha pasado volando. Cuando se encendieron las luces de las salas no me podía creer que se hubiera terminado. El desenlace es tan rápido que no da tiempo a descansar antes de que termine la película.

Y descansar lo digo con todo su peso, pues ésta es una película que te deja cansado físicamente. La tensión, la falta de aire que vive la protagonista una y otra vez, el miedo,… todo termina por agotarte.

El argumento es muy sencillo: durante un paseo espacial reparando un satélite, dos astronautas, Ryan Stone (Sandra Bullock) y Matt Kowalsky (George Clooney), sufren un accidente debido a una lluvia de basura espacial y se alejan peligrosamente del satélite. La autosuperación por la supervivencia, la odisea por regresar a la nave y a casa y los problemas de comunicación con la Tierra son los principales hilos que guían la historia.

Aún con la sencillez del argumento, éste resulta más que suficiente, es creíble y, además, queda compensado con un espectáculo visual único, que nos lleva al espacio, nos corta la respiración y nos sobrecoge. Los efectos visuales están más que logrados. Y el sonido también: las explosiones son mudas y lo que más oímos es la falta de aire de la protagonista. La angustia y el miedo se nos transmiten gracias a los silencios, combinados con las fuertes inspiraciones de esta doctora que se halla perdida y sola en la inmensidad más absoluta.

Si hay un problema en la película es lo planos que son los personajes. Matt Kowalsky es un veterano, un viejo lobo de mar, un héroe intachable, seguro de sí mismo y seductor. Ryan Stone es una mujer que trata de ser fuerte tras haber sufrido una gran pérdida. Dos estereotipos muy trillados, que quedan medio camuflados en la grandeza del espectáculo al que asistimos. Es una lástima, si los personajes hubieran tenido más dimensiones, ésta sería seguramente una película inolvidable.

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