Qué vemos cuando leemos, de Peter Mendelsund

Que-vemos-cuando-leemosPeter Mendelsund es uno de los diseñadores de cubiertas más importantes del mundo. Sus diseños han sido descrito por The Wall Street Journal como «las cubiertas de libros más icónicas y rápidamente reconocibles de la ficción contemporánea». Él opina que una buena cubierta no debería condicionar al lector a la hora de crear las imágenes mentales que se forman a leer el libro. Lo que sí debe ser es un reclamo para acercarse al libro.

¿Por qué es tan importante para él no condicionar al lector en este sentido? Esto es lo que nos explica en Qué vemos cuando leemos (Seix Barral), un libro en el que nos habla del acto de leer como un acto creativo. Y es que a todos nos ha pasado que, aunque un texto no tenga apenas descripciones de los personajes, somos capaces de verlos sin problema y, además, detalladamente. En ese momento, de forma inconsciente, estamos creando un mundo aportando imágenes que complementan y matizan la información que nos da el libro.

¿Cómo se crean las imágenes en nuestra mente cuando leemos? ¿De qué dependen? ¿Son nítidas? ¿Son fijas? ¿Son variables? ¿Tienen detalles? ¿Son similares entre los diferentes lectores? ¿Son las mismas que las del autor? Es obvio que la lectura es un desencadenante de la imaginación y que un libro nos guste o no depende de su capacidad para generar en nosotros estas imágenes. Pero estas imágenes son muy distintas de las que nos genera el cine. Y es que las imágenes del cine son explícitas y no provienen de la descodificación de las palabras que cada uno haga en su mente.

Para reforzar lo que nos cuenta, Peter Mendelsund acompaña el texto de imágenes (diría que conceptuales) que resultan realmente eficaces para hacerse entender y convencernos y que dan una vuelta de tuerca más sobre el tema. La forma en la que este libro está hecho y el cómo te cuenta las cosas me parece realmente tan original que solo por eso ya vale la pena. Si tenéis la oportunidad, de verdad, abridlo y echadle un vistazo al interior.

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La Casa de los Ratones, de Karina Schaapman

9788416290345La casa de los ratones es casi de dos metros de ancho y tres de alto. Tiene más de cien habitaciones hechas a mano a partir de cajas de zapatos, cartón, telas, cerillas, botones, corchos y todo tipo de materiales reciclados. La artista es Karina Schaapman y el resultado se puede ver en la Biblioteca Central de Amsterdam. Si quieres echarle un vistazo desde casa, una buena opción es leer los cuentos que surgieron mientras la artista trabajaba en ellos y que a España nos los trae Blackie Books.

En este libro descubriremos los rincones de la casa junto con Julia y Sam. Julia es una ratoncita curiosa y testaruda, mientras que Sam es más bien tímido y obediente. Los seguiremos en su día a día a través de las fotografías que ilustran el libro y los textos que acompañan a la imágenes. Así, veremos como descubren un escondite secreto, como ayudan al trapero, como hacen tortitas, como van a comprar galletas y como se enfrentan a una enorme rata. Todas las historias que se cuentan sonarán cotidianas para los más pequeños.

Es alucinante ver la cantidad de detalles que se ocultan en la casa. Éste es un trabajo de mucha paciencia, mucha delicadeza, mucho tiempo y mucha creatividad. El resultado es un libro con el que puedes pasar horas descubriendo cosas en cada una de las fotografías. Un libro maravilloso e inspirador para estimular la imaginación y la creatividad.

Diario de una volátil, de Agustina Guerrero

Diario de una volátilPronto hará un año desde que salió publicado el primer cómic de Agustina Guerrero, Nina. Diario de una adolescente. Os hablé del blog de Agustina Guerrero con ilustraciones autobiográficas en las que vemos a la protagonista en situaciones cotidianas con un toque intimista y mucho humor. Pues bien, justo esta semana salió el segundo libro de Agustina, esta vez protagonizado por ella misma como en la página web: Diario de una volátil (Lumen).

Vemos a un personaje natural y humilde, que se da cuenta de sus pequeños defectos y virtudes. Un personaje con el que cualquier chica se puede sentir identificada. Es feliz, por lo que sus preocupaciones son las mismas que puede tener cualquier chica a la que no le falte nada: que si un granito por aquí, una arruga por allá, que si llueve y la ropa se moja… La volátil tiene, como todos, días buenas y malos, por lo que la capacidad de empatía de sus ilustraciones es verdaderamente asombrosa. El Diario se divide en tres partes: “yo”, “él” y “ellos”. Tal como indican estos títulos tratan de su relación consigo misma, con su pareja y con el mundo, respectivamente.

La protagonista es “volátil” porque no toca con los pies en el suelo. Le gusta soñar, pensar, reflexionar, ser creativa y dejarse llevar. Y, aunque es claramente Agustina, ningún personaje tiene nombre, ni siquiera ella, para que cada uno se pueda ver identificado en las viñetas más fácilmente.

Es fantástico ver en una viñeta una imagen que refleja exactamente lo que sientes en momentos determinados. Te das cuenta de que hay cosas que creías que sólo te sucedían a ti, pero que resulta que no es así, que a ella y a muchas otras chicas también les ocurre exactamente igual.

Los dibujos son sencillos, divertidos y agradables, como el personaje. Realmente entrañables.

Sin embargo, el gran “pero” que le encuentro a este libro es que la mayoría de las viñetas (si no todas) las he visto ya en su blog, lo que me ha decepcionado bastante, porque yo esperaba algo nuevo. Aún así, es un buen libro para disfrutar o para regalar a vuestras parejas ahora que ya se acerca Sant Jordi.

Nina. Diario de una adolescente, de Agustina Guerrero

Nina, diario de una adolescenteHace ya bastante tiempo que sigo el blog de Agustina Guerrero, en el que sube las viñetas Diario de una volátil, donde nos relata de forma divertida pequeñas anécdotas cotidianas. Su dibujo es sencillo, divertido y expresivo, y sus historias, cercanas, nos hablan de sus defectos y los de todas nosotras. Hace casi dos meses, Agustina Guerrero, argentina residente en Barcelona desde hace 10 años, publicó su primer libro de ilustraciones editado por Montena: Nina. Diario de una adolescente.

Nos encontramos ante una novela simpática y graciosa, pero que, por desgracia, es más de lo mismo. El personaje podría ser la misma “volátil” del blog, pero con 15 años menos. Las viñetas nos cuentan pequeñas anécdotas divertidas de la vida de Nina, así como aquello que le gusta y lo que no, lo que la incomoda y lo que la avergüenza. Así, pues nos adentramos en el mundo de Nina a través de las páginas en un viaje entretenido y divertido hacia la adolescencia.

Realmente no está mal, pero me ha decepcionado porque esperaba más. El mayor problema yo creo que reside en que no sabemos casi nada del resto de personajes, ni de lo que opina Nina de ellos, más que unas breves pinceladas que no consiguen definir a nadie. Su padre podría ser cualquier padre, su madre podría ser cualquier madre y su amiga gótica podría ser cualquiera. Nada los hace especiales y eso hace que el conjunto quede demasiado plano y ligero, por lo que no representa a penas ninguna diferencia respecto a lo que encontramos en el blog. Y el blog está muy bien, pero para leer lo mismo me quedo con el original.

No obstante, el estilo de dibujo me encanta. Es limpio, sencillo y expresivo. Muy fresco. El contenido para mí queda corto y es por eso que no me acaba de llegar, aunque quien no haya leído el blog y no tenga expectativas, seguramente no le ocurrirá lo mismo. La novela está recomendada para adolescentes un poco más jóvenes que Nina (que tiene 16 años), pero se dirige también a todas aquellas que quieran rememorar su adolescencia. Recordar cómo suspirábamos secretamente por un chico distinto cada semana, cómo cambiábamos de humor repentinamente hasta volver locos a padres, profesores y amigos, cómo queríamos a nuestros amigos más que a nada en el mundo y como éramos capaces de pasar un día entero riendo.