10 libros que compraría en enero si fuera rica

Bueno, ya ha empezado un nuevo año. Los días han pasado volando y antes de lo que esperábamos ha llegado el 2014. ¿Cuántas cosas hemos hecho? ¿Cuántas hemos dejado sin hacer? ¿Cuántas haremos este año? En la recopilación de libros que me gustaría comprar este mes, he revisado todos los libros que he querido leer hasta ahora y destaco los 10 que aún no he leído y a los que más ganas tengo:

 

1. Supercómic, de Santiago García

SupercómicPrecaución: este libro no es una historia del cómic. Tampoco es una guía de lectura ni una lista de la compra para principiantes. Dios nos libre. Este libro es un conjunto de ensayos lúcidos, heterogéneos y desacomplejados sobre el cómic actual: sobre sus mutaciones fundamentales en todo el mundo a lo largo de los últimos años. Porque el cómic ha cambiado mucho últimamente, y con él sus lectores. Hasta hace unos años, el lector adulto de cómics era casi siempre alguien que vivía en el recuerdo melancólico de sus lecturas infantiles y adolescentes. Ahora, sin embargo, los nuevos lectores adultos compran cómics porque su lectura les resulta tan estimulante y enriquecedora como una novela de Roberto Bolaño, un capítulo de The Wire o la última película de los hermanos Coen. A ellos se dirige este libro.

¿Y de qué tratan entonces estos ensayos? De la importancia que han tenido en el cómic y en su reciente transformación temas como la autobiografía, la memoria, el periodismo en viñetas, la reinvención de los superhéroes, el manga más heterodoxo, el nuevo género negro, el tebeo como ensayo, la representación extrema de la sexualidad o la nouvelle bande dessinée francesa.

Y por si acaso sintieran que tras leer estos textos, escritos por algunos de los grandes especialistas nacionales e internacionales, les faltara algo, incluimos también un maravilloso cómic inédito de Max y Mireia Pérez: un historietista consagrado y una de nuestras mejores promesas de la viñeta a la búsqueda conjunta y delirante de la historia perfecta.

 

2. Cincuenta sombras de Gregorio, de Rossella Calabrò

Cincuenta sombras de GregorioGrey es apuesto, rico, misterioso y tiene un lado oscuro excitante. Toca el piano, regala coches y nos ofrece experiencias inolvidables. Entre las sábanas es el rey, es capaz de despertar nuestros deseos más íntimos.

Gregorio se pasea por casa enfundado en una camiseta vieja. Es un negado para detectar nuestras preocupaciones o satisfacer nuestros deseos más íntimos. Gregorio es el hombre corriente, plagado de defectos, con quien nos encontramos cara a cara cuando dejamos de soñar despiertas con Grey. De todos modos, admitámoslo: quizás sea menos encantador, pero es mucho más divertido, por lo menos por 50 razones, todas ellas presentes en este libro.

 

3. El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas, de Haruki Murakami

El fin del mundo y un despiadado país de las maravillasDos historias paralelas se desarrollan en escenarios de nombre evocador: una transcurre en el llamado «fin del mundo», una misteriosa ciudad amurallada; la otra, en un Tokio de un futuro quizá no muy lejano, un frío y despiadado país de las maravillas. En la primera, el narrador y protagonista, anónimo, se ve privado de su sombra, poco a poco también de sus recuerdos, e impelido a leer sueños entre unos habitantes de extrañas carencias anímicas y unicornios cuyo pelaje se torna dorado en invierno. En la segunda historia, el protagonista es un informático de gustos refinados que trabaja en una turbia institución gubernamental, enfrentada a otra organización no menos siniestra en una guerra por el control de la información; sus servicios son requeridos por un inquietante científico que juguetea con la manipulación de la conciencia y de la mente y vive aislado en la red de alcantarillado, una red poblada por los tinieblos, tenebrosas criaturas carnívoras.

 

4. El esnobismo de las golondrinas, de Mauricio Wiesenthal

El esnobismo de las golondrinasSi en la novela anterior de Wiesenthal, “Libro de réquiems”, todo giraba en torno a personajes, en esta ocasión el centro de la narración gira en torno a numerosas ciudades en las que el autor ha residido y narra sobre ellas tanto anécdotas trascendentales como todo tipo de detalles sorprendentes e historias curiosas, siempre relacionadas con el mundo de la cultura. Así viajaremos de la mano del autor por Viena, Sevilla, Topkapi, Roma, Florencia, Paris, Dublin, Versalles, Barcelona, etc..descubriéndonos cosas y rincones insospechados.

Mauricio Wiesenthal es uno de los escritores más variopintos del panorama literario español. Gran conocedor de la cultura del vino, fotógrafo y viajero empedernido, ha cultivado todos los géneros y muchas de sus obras, como la que acabamos de publicar son inclasificables.

 

5. Las lunas de Júpiter, de Alice Munro

Las lunas de JúpiterLos relatos de este volumen son conmovedores y sorprendentes, y en ellos suceden muchas cosas: traiciones y reconciliaciones, amores consumados y lamentados. Pero los hechos que realmente subyacen en Las lunas de Júpiter son las transformaciones que sufren sus personajes con el paso del tiempo hasta observar su pasado con la ira, el resentimiento y la compasión infinita que nadie sabe comunicarnos como Alice Munro.

 

 

6. El diario de Helga, de Helga Weiss

El diario de HelgaHelga comienza a escribir e ilustrar su diario en 1938. A los ocho anos vive la invasión nazi de Praga recluida en su casa, ya que las escuelas no admiten judíos, y a sus padres se les niega la posibilidad de trabajar. En 1941, envían a toda la familia al campo de concentración de Terezín, donde durante tres años la niña documenta en sus cuadernos la vida cotidiana, las duras condiciones y los buenos momentos, hasta que son transferidos a Auschwitz. Antes de subir al vagón, le entrega a su tío las páginas de su diario y éste las esconde entre los ladrillos de una pared. De los quince mil niños que llegaron a Terezín y fueron enviados a Auschwitz, sólo cien sobrevivieron al Holocausto. Helga fue uno de ellos. Cuando regresó a Praga había cumplido quince anos y en la pobreza más absoluta continúa el relato de las experiencias sufridas desde que dejó de escribir.

 

7.  La habitación oscura, de Isaac Rosa

La habitación oscuraUn grupo de jóvenes decide construir una «habitación oscura»: un lugar cerrado donde nunca entra la luz. Al principio la utilizan para experimentar nuevas formas de relacionarse, para practicar sexo anónimo sin consecuencias, por una mezcla de juego y transgresión. A medida que van enfrentándose a la madurez con sus decisiones, desengaños y reveses, la oscuridad se convierte para ellos en una forma de alivio.

Con el paso del tiempo, la incertidumbre social y la vulnerabilidad personal se instalan en sus vidas y la habitación oscura aparece entonces como un refugio. La realidad se va filtrando cada vez más al interior, mientras algunos piensan que no son tiempos de esconderse sino de contraatacar, aunque con sus decisiones pongan en riesgo al resto del grupo.

 

8. Cuentos del Japón oculto, de Sachiko Ishikawa y Laura Garijo

Cuentos del Japón ocultoAntología de relatos de terror ilustrados que giran en torno a fantasmas japoneses. La mitología japonesa es rica en elementos sobrenaturales de matices sintoístas desconocidos para occidente.

Laura Garijo ilustra una serie de encuentros entre personajes de nuestro mundo y seres del inframundo japonés, narrados por Sachiko Ishikawa.

 

9. El hombre en el castillo, de Philip K. Dick

El hombre en el castilloEl Hombre en el Castillo nos sumerge en un mundo alternativo en el cual el Eje ha derrotado a los Aliados en la segunda guerra mundial y los Estados Unidos han sido invadidos y divididos entre los vencedores. Mientras los nazis se han anexionado la costa atlántica, donde han instaurado un régimen de terror, la costa pacífica permanece en manos japonesas. En esta América invadida, los nativos son ciudadanos de segunda clase a pesar de que su cultura es admirada por los vencedores, hasta el punto de que uno de los mejores negocios es la venta de auténticas antigüedades americanas, como relojes de Mickey Mouse o chapas de Coca-Cola.

 

10. El tango de la guardia vieja, de Arturo Pérez-Reverte

El tango de la guardia viejaUn extraño desafío entre dos músicos, que lleva a uno de ellos a Buenos Aires en 1928; un asunto de espionaje en la Riviera francesa durante la Guerra Civil española; una inquietante partida de ajedrez en el Sorrento de los años sesenta…

El tango de la Guardia Vieja narra con pulso admirable una turbia y apasionada historia de amor, traiciones e intrigas, que se prolonga durante cuatro décadas a través de un siglo convulso y fascinante, entre la luz crepuscular de una época que se extingue.

10 libros que compraría en octubre si fuera rica

Aunque con el calor que hace no lo parezca, ya es octubre. Me gusta este mes que me hace pensar en la caída de las hojas, la lluvia y los primeros chocolates calientes de la temporada, pero sin aún ese frío que nos vuelve más perezosos por las mañanas. Como a cada inicio de mes, traigo una lista de libros por leer:

 

1. Momentos de inadvertida felicidad, de Francesco Piccolo

Momentos de inadvertida felicidadEstás en la cola del supermercado, o parado en medio de un atasco, o esperas a que tu novia salga del probador de una tienda de ropa, en fin, que estás algo distraído, cuando, de repente, la realidad que te rodea parece confluir hacia un único punto y hace que éste resplandezca. Y entonces te das cuenta de que acabas de encontrarte con uno de esos momentos de inadvertida felicidad. A medio camino entre Me acuerdo de Perec y las implacables leyes de Murphy, Francesco Piccolo pone al desnudo con despiadado sentido del humor los placeres más inconfesables, los tics, las debilidades con las que todos, tarde o temprano, hemos de bregar. Porque sólo reduciendo a añicos la realidad se logra atrapar por la cola –siquiera un instante– el sentido más profundo de la vida.

 

2. Necrópolis, de Boris Pahor

Necrópolis

Campo de concentración de Natzweiler-Struthof sobre los Vosgos. El hombre que acaba de llegar junto a un grupo de turistas no es un visitante cualquiera: es un ex deportado que regresa al lugar de su encierro. De pronto, frente al barracón y el alambre de espino transformados ahora en museo, afloran los recuerdos. Regresan el hambre y el frío, los golpes y los insultos, la profunda pena por cuantos no sobrevivieron. Las vicisitudes que hablan de un horror que no se puede explicar, pero que va unido a la solidaridad entre prisioneros, a una humanidad nunca del todo derrotada. Un libro autobiográfico intenso y escalofriante, un testimonio de la atrocidad de los campos de concentración nazis, pero también un emocionante documento sobre la capacidad de resistencia y la generosidad del individuo.

 

3. El devorador de hombres, de Horacio Quiroga

El devorador de hombresLas novelas cortas que Horacio Quiroga publicó con seudónimo entre 1908 y 1913 se han visto eclipsadas durante un siglo por su justo reconocimiento como maestro del relato. Al margen de la cuestión de género, estas seis narraciones atesoran todo el poder imaginativo y la destreza literaria de un escritor imprescindible. Son historias fieles a su universo argumental: la aventura, el mundo salvaje, las pulsiones humanas, las fronteras de lo natural o la venganza como reacción contra la injusticia. Luis Alberto de Cuenca afirma en el prólogo que este volumen se edita «a mayor gloria de quienes vemos en Quiroga una reencarnación hispánica del mismísimo Edgar Allan Poe».

 

4. El héroe discreto, de Mario Vargas Llosa

El héroe discretoEl héroe discreto narra la historia paralela de dos personajes: el ordenado y entrañable Felícito Yanaqué, un pequeño empresario de Piura, que es extorsionado; y de Ismael Carrera, un exitoso hombre de negocios, dueño de una aseguradora en Lima, quien urde una sorpresiva venganza contra sus dos hijos holgazanes que quisieron verlo muerto.

Ambos personajes son, a su modo, discretos rebeldes que intentan hacerse cargo de sus propios destinos, pues tanto Ismael como Felícito le echan un pulso al curso de los acontecimientos. Mientras Ismael desafía todas las convenciones de su clase, Felícito se aferra a unas pocas máximas para sentar cara al chantaje. No son justicieros, pero están por encima de las mezquindades de su entorno para vivir según sus ideales y deseos.

 

5. El club de lectura del final de tu vida, de Will Schwalbe

El club de lectura del final de tu vidaMary Anne Schwalbe está esperando el tratamiento para la quimioterapia cuando Will le pregunta qué está leyendo. Esta conversación no tarda en convertirse en tradición: al cabo de poco leen los mismos libros para tener algo de qué hablar en la sala de espera del hospital. Los que escogen van de lo clásico a lo popular, de lo fantástico a lo espiritual, y en sus conversaciones íntimas e inquisitivas percibimos su pasión por la lectura y su amor mutuo.

 

6. El pequeño guardia rojo, de Wenguang Huang El pequeño guardia rojo

Wenguang Huang creció en Xi’an, en la China central, en los años setenta, en plena Revolución Cultural. Cuando tenía nueve años, su abuela comenzó a obsesionarse con su vida más allá de la muerte y con los ritos funerarios que le debían garantizar descanso eterno. Aterrada ante la idea de que la incinerasen, práctica obligatoria en la China comunista, hace prometer a su familia que será enterrada en su aldea natal. Su padre invertirá los pocos ahorros de que disponen en construir un ataúd que Wenguang será el encargado de custodiar. A lo largo de los casi veinte años en los que la familia planea los detalles del entierro, el país sufre las profundas transformaciones sociales y políticas que terminarán por convertirlo en la gran potencia económica del siglo XXI. Huang, un traductor y periodista que emigró a Occidente al terminar sus estudios universitarios, recoge en este libro la historia de su familia durante los últimos treinta años del siglo XX.

7. El sueño de Alicia, de Eduard Punset

El sueño de AliciaAlicia –«verdad», en griego– es el personaje inseparable de Eduardo Punset en esta historia apasionante sobre la vida y la ciencia que reúne el legado científico y humanístico de personas sabias con la osadía de romper barreras y desvelar conocimientos que creíamos imposibles. Conocimientos que logran sumergirnos en la arqueología de las emociones e iluminar habitaciones secretas de nuestra mente.
Ésta es una obra llena de respuestas y de preguntas abiertas. Es también una apuesta de esperanza y de futuro, avalada por los últimos descubrimientos científicos, que Eduardo Punset nos hace llegar a través de un «sueño» donde a menudo ficción y realidad se dan la mano.

 

8.  La chica de Nueva Inglaterra, de Sherwood Anderson

La chica de Nueva InglaterraLos trece relatos que componen este libro, en su mayor parte inéditos en castellano y extraídos de la obra El triunfo del huevo (1921), nos muestran lo mejor de la narrativa de Sherwood Anderson: expresa sentimientos complejos con un estilo sencillo y se rebela contra el conformismo social. Sus historias están llenas de ternura por los personajes descritos, que parecen extraviados en la violencia de la industrialización americana.
Esta obra es similar en muchos aspectos a su libro más conocido, Winesburg, Ohio, sobre todo por su manera de dar voz a los que no la tienen, a esas almas desconcertadas que deambulan por sus páginas de manera fugaz pero conmovedora.
Nada escapa a su visión compasiva de la humanidad y siente especial interés por las clases más desfavorecidas: mujeres, negros y pieles rojas, quienes «aunque hoy hayan prácticamente desaparecido, aún siguen siendo dueños del continente americano… porque en aquellos tiempos ellos amaban la tierra».

 

9. Lo que encontré bajo el sofá, de Eloy Moreno

Lo que encontré bajo el sofá¿Qué ocurre al mover un sofá? ¿Y al mover una vida?
Quizás encuentres objetos -o personas- que ya habías olvidado, un calcetín que se quedó sin pareja o una pareja a la espera, esquirlas de otra vida… o uno de esos secretos que te obliga a pronunciar la frase que lo cambia todo: “tenemos que hablar”

¿Y si movemos una sociedad?
Entonces uno se da cuenta de que vive en un lugar con demasiados gusanos para tan poca manzana. Pero también un lugar donde, al observarnos, descubrimos que somos los primeros en hacer aquello que tanto criticamos.

 

10. La habitación oscura, de Isaac Rosa

La habitación oscuraUn grupo de jóvenes decide construir una «habitación oscura»: un lugar cerrado donde nunca entra la luz. Al principio la utilizan para experimentar nuevas formas de relacionarse, para practicar sexo anónimo sin consecuencias, por una mezcla de juego y transgresión. A medida que van enfrentándose a la madurez con sus decisiones, desengaños y reveses, la oscuridad se convierte para ellos en una forma de alivio.

Con el paso del tiempo, la incertidumbre social y la vulnerabilidad personal se instalan en sus vidas y la habitación oscura aparece entonces como un refugio. La realidad se va filtrando cada vez más al interior, mientras algunos piensan que no son tiempos de esconderse sino de contraatacar, aunque con sus decisiones pongan en riesgo al resto del grupo.