Bajo la misma estrella, de John Green

Bajo la misma estrellaEste libro llevaba llamándome la atención desde hace tiempo por el mismo motivo que Las ventajas de ser un marginado: toda la blogosfera habla genial de él. Aún no le había dado una oportunidad, pero sabía que tarde o temprano le llegaría. Vi Bajo la misma estrella en la feria de Sant Jordi y decidí hacerme con él de una vez.

Realmente la novela de John Green (publicada por Nube de tinta) ha tenido un grandísimo éxito y seguramente ya habréis oído hablar de ella, o de la adaptación cinematográfica que va a llegar a España en verano. Os dejaré el tráiler abajo. ¿De qué va? A grandes rasgos, de adolescentes con cáncer.

Pero no resopléis. No es sólo una de cáncer de esas lacrimógenas que nos repiten los tópicos sobre lo luchadoras que son las personas con cáncer y lo injusto que es todo. John Green sabe que la gente que sufre cáncer es gente normal, mundana y terrenal como todos los demás, y no pierde el tiempo endulzando nada. La narradora es Hazel, una adolescente que se encuentra desde hace años en cáncer terminal de pulmones. En el grupo de apoyo al que va conoce a Isaac, un chico al que extirparon un ojo, y a August, que ha perdido una pierna.

Cumpliendo los deseos de Hazel, August y ella viajan a Holanda para ir a ver a Van Houten, el escritor de su novela favorita: Un dolor imperial. Este libro, que lo protagoniza una adolescente con cáncer con la que Hazel se identifica, tiene la peculiaridad que termina de repente. Hazel entiende que el libro termina de repente porque la protagonista muere. No obstante, le corroe la duda de saber qué ocurre con el resto de personajes. En realidad, lo que le preocupa es saber qué ocurrirá con las personas que la quieren cuando ella muera.

Los personajes de esta novela son sarcásticos y divertidos. Inteligentes y tiernos. Se ríen de sí mismos con un humor negro que nos censuraríamos a nosotros mismos. La narración es muy íntima, por lo que nos sentimos muy involucrados en la historia. Con este libro he reído, llorado, pensado y disfrutado. El final es apoteósico: te deja con la boca abierta y llorando como desconsoladamente (y previsiblemente, es lo que tiene una novela sobre cáncer). Pero en serio: es especial. No os la perdáis.

 

 

Cuando se estrene la película la iré a ver y os diré qué me parece, pero la verdad, prefiero no hacerme ilusiones…

Las ventajas de ser un marginado, de Stephen Chbosky

las ventajas de ser un marginadoHacía ya un tiempo que tenía el ojo echado a Las ventajas de ser un marginado, de Stephen Chbosky, publicado en España por Alfaguara. El principal motivo es que media blogosfera anda loca por el libro (sobre todo El coleccionista de mundos, que habla de este libro prácticamente en vídeo sí vídeo no), sobre todo entre los lectores más jóvenes. Además me apetecía leer algo de literatura juvenil, así que la semana pasada decidí no retrasarlo más e ir al FNAC a por él.

Una vez leído, no me extraña nada que haya gustado tanto, sobre todo al público adolescente. Es realmente un libro especial y creo que puede ayudar a muchos chicos a entender las cosas que ocurren a su alrededor y a aprender a manejarse en el mundo. Es uno de esos libros que leo y pienso que tengo que recordarlo para cuando en un futuro tenga hijos adolescentes. Creo que les irá bien, igual que creo que a mí me habría ido bien. Estoy convencido que si lo hubiera leído hace 10 años (socorro, ¡me hago mayor!) sería uno de mis libros favoritos.

El narrador es un adolescente a punto de empezar el instituto que se hace llamar Charlie. Charlie escribe cartas a alguien que no conoce pero del que ha oído que se puede confiar. ¿Quién es el destinatario misterioso? El lector. Este libro habría podido haber sido simplemente un diario y no cambiaría a penas nada en su estructura, en el contenido, en el lenguaje ni en el narrador. Pero no es un diario porque la intención es que no nos sintamos como que estamos cotilleando en la vida de alguien, sino que ese alguien nos cuenta su historia voluntariamente. Así se crea rápidamente una complicidad entre Charlie y el lector.

Charlie nos cuenta, nada más empezar, que se siente solo desde el suicidio de su mejor amigo y que tiene miedo de comenzar el nuevo curso porque no tiene amigos. Así, de carta en carta, vemos su evolución, sus vivencias y sus reflexiones a lo largo de todo un año.

A Charlie se le coge cariño rápidamente. Es inteligente, observador, reflexivo, inocente, tierno y cariñoso. Tiene una actitud infantil y adulta a la vez. Es un chico que, aunque la vida se lo pone difícil, se empeña en intentar ser feliz. Pronto conoce a Patrick y a Sam, dos estudiantes de último curso que lo aceptan en su grupo de amigos y lo tratan cariñosamente, a menudo casi de forma paternal. Charlie aprende a no dar tantas vueltas a las cosas y a “implicarse” más en la vida. El libro es especial porque, aunque el protagonista es un marginado en un instituto americano, se aleja de los tópicos que pueblan este tipo de historias. La historia es intensa y tiene momentos muy profundos. Te hace reír y llorar, pero sobre todo te hace pensar. La amistad de Patrick y Sam le abren las puertas a un nuevo mundo donde descubrirá el amor, el sexo, la amistad, el alcohol, el tabaco, las drogas y las fiestas. Los temas más espinosos son tratados con naturalidad. Los personajes son muy reales, todos tienen cosas maravillosas y cosas horribles.

Al terminar el libro he visto la película, en la que la maravillosa Emma Watson interpreta a Sam. A Charlie lo interpreta Logan Lerman, al que le queda muy bien el papel. A Patrick, Ezra Miller, que he de decir que no es para nada como le imaginaba, pero también lo hace muy bien. La película es muy fiel al libro, ya que está dirigida por el autor mismo. Recomiendo, no obstante, empezar por el libro, porque al final ocurre algo que da un nuevo sentido a toda la historia y creo que es mucho mejor tal y como está contado en el libro. Y sería una pena estropear el efecto viendo primero la película.