Fashion Beast, de Alan Moore, Antony Johnston y Facundo Percio

Fashion BeastHace casi treinta años, Alan Moore fue contactado por Malcolm McLaren, el manager de los Sex Pistols, para que escribiera un guión para una película. Ésta fue la única vez que Moore aceptó un trabajo así. Desgraciadamente la película no se llegó a producir por falta de medios económicos, por lo que nos quedamos sin saber cómo sería una película escrita por el que probablemente es el mejor guionista de cómics del mundo.

Pero no hay mal que por bien no venga, o eso dicen, y, tras varios intentos de retomar el proyecto, finalmente en 2012 se decidió publicar la historia en formato cómic, primero como una serie de 10 entregas y luego como un álbum de tomo único precioso. Por desgracia, McLaren no llegó a ver concluida la obra, ya que falleció dos años antes.

Antony Johnston se ha encargado de reescribir el guión para adaptarlo al cómic y Facundo Percio es quien lo ha dibujado. El concepto inicial, como ya hemos dicho, fue una idea de Alan Moore, que pretendía combinar la vida torturada de Christian Dior con el cuento de la Bella y la Bestia. La obra, como no podía ser de otra forma, se titula Fashion Beast y la edita Panini Comics.

En el libro nos encontramos con cada una de las figuras principales que uno espera de La Bella y la Bestia, sin embargo, lo que en el cuento es mágico y explícito, en el cómic se vuelve psicológico, oscuro y realista.

Voy a intentar no spoilear. De entrada os diré que el clima no puede ser más ochentero: nos encontramos en una sociedad en decadencia, en la que reina la tensión de una inminente guerra nuclear. La gente se evade mediante la música y la moda. Celestine es quien, literalmente desde las sombras, dirige el mundo de la moda. Celestine es la bestia, quien se esconde en una cabina con un cristal y lo observa todo desde ahí. Tiene un rostro deforme, y no quiere compartir su fealdad con los demás. Sólo él puede ver su rostro en su espejo de mano.

La protagonista es Doll Seguin, un ser de sexualidad ambigua, del que voy a hablar en femenino. Doll acaba de perder su empleo cuando se entera de que Celestine busca modelo. Se presenta al casting, es elegida y se queda a vivir en el castillo de la bestia.

Fashion Beast es una parodia de los cuentos de hadas en los que una mujer pobre y atractiva consigue el éxito gracias a su belleza y bondad. Mediante esta parodia se ironiza sobre el artificio y la frivolidad propios del mundo de la moda.

A pesar del tiempo transcurrido desde su origen Fashion Beast se mantiene actual y transmite bien su mensaje, por lo que casi podemos decir que nace como clásico. En él vemos influencias de El fantasma de la ópera, así como una referencia al Joker (hay una modelo que se deforma la  cara para tener una sonrisa permanente). También, como es habitual en Moore, hay referencias al Tarot, aunque quedan en segundo plano. Los personajes son complejos y profundos, simpáticos pero con una gran oscuridad interior, con muchas cicatrices.

10 libros que compraría en abril si fuera rica

Hoy voy a inaugurar una nueva sección en el blog en la que cada mes haré una lista de diez libros que me gustaría leer. He decidido llamarla “10 libros que compraría si fuera rica” e intentaré hacerla la primera semana de cada mes. Habrá meses en los que haya un poco de todo y habrá otros meses más temáticos, según vea la ocasión. Este mes, aprovechando que este fin de semana es el 31 Salón del Cómic de Barcelona (al que por desgracia no voy a poder ir) lo dedicaré exclusivamente al mundo del cómic.

1. Los chicos que coleccionaban tebeos, de Julián M. Clemente y Helio Mira

Los chicos que coleccionaban tebeos“Antes de Internet, antes de los efectos digitales, antes de los blu-rays y los smartphones, existió otro mundo. Un mundo en que los tebeos se vendían en quioscos, en que nunca sabías qué historia encontrarías en su interior y en que cuatro chicos locos por los cómics emprendieron el camino que les llevaría a convertirse en adultos. Julián M. Clemente se une al guionista y director de cine Helio Mira en una novela íntima, nostálgica y reveladora sobre la generación que creció leyendo, coleccionando, compartiendo y viviendo los cómics de superhéroes en la España de finales de los años ochenta, cuando no parecía haber nada más importante en el mundo.”

Aunque yo nací en los 80 más tardíos y no he vivido esta época, me considero continuadora de la tradición, pues crecí coleccionando primero Mortadelos, luego manga y ahora de todo un poco. La lectura ha sido una de mis pasiones desde muy pequeña y los cómics para mí han sido siempre una forma mucho más relajada de lectura. Me interesa esta novela, llena de nostalgia, porque es de esas que siento que va dirigida a mí. Por lo menos un poquito.

2. El invierno del dibujante, de Paco Roca

“La vida en Bruguera con la dictadura de Franco como telón de fondo y la salida de sus dibujantes estrella para fundar Tío Vivo, una nueva revista que les permitiera conseguir mayores recursos, mantener el control creativo de sus personajes, etc. –lograr una mayor libertad, en definitiva–, como metáfora del régimen franquista, es el marco y la esencia de El invierno del dibujante, obra de Paco Roca, Premio Nacional del Cómic 2008 con Arrugas.

Y es que en la España de 1957 ser historietista era un oficio. No eran artistas, eran obreros de la viñeta. Cobraban a tanto por página (o por viñeta), trabajaban a destajo, siguiendo unos patrones establecidos e inamovibles. Renunciaban a sus originales y a sus derechos de autor a cambio del dinero cobrado. Pero en ese 1957 ocurrió algo que quebró la monotonía y sembró la esperanza. Cinco extraordinarios historietistas, famosos por sus personajes, osaron rebelarse.”

Paco Roca es genial. Me encanta por su estilo de dibujo, pero también por la sensibilidad con la que cuenta sus historias. Esta en concreto, igual que el anterior, me llama la atención porque forma parte de un pasado que, aunque no he vivido ni de lejos, me toca de cerca. He leído cómics de los personajes que protagonizan estas páginas desde bien pequeña, sea encontrando cómics viejos en casa de mis abuelos o en las tardes en la que se suponía que hacía deberes en la biblioteca.

3. Miércoles, de Juan Berrio

Miércoles“Un miércoles cualquiera la aventura diaria nos espera a la vuelta de la esquina. Una comunidad de vecinos, un barrio, una ciudad. Vidas que se cruzan y se descruzan, hilos invisibles de una telaraña que Juan Berrio, con su trazo límpido característico, nos hace ver en todos sus detalles. Miércoles es una historia donde parece que no sucede nada y sin embargo ocurren muchas cosas: cosas pequeñas y cosas grandes. Porque nuestras pequeñas rutinas pueden ser tan apasionantes como una novela policíaca. Y porque lo cotidiano no es otra cosa que lo maravilloso.”

Cada vez me gustan más las historias que nos hablan de lo cotidiano. Te ayudan a ver que una vida normal no tiene porque ser aburrida y que los detalles pequeños pueden hacerlo todo más interesante. Miércoles promete ser un libro reflexivo e interesante, de esos que te hacen valorar mejor las cosas.

4. Guía del mal padre, de Guy Delise

Guía del mal padre

“Tras varios años de viajes por el mundo, que le han inspirado obras como Shenzhen, Pyongyang, Crónicas birmanas y Crónicas de Jerusalén, Guy Delise cambia de registro en esta Guía del mal padre, en la que “todo es casi 100% verdad”. Delisle se muestra a sí mismo como un padre que cuenta a sus hijos historias terroríficas o les da consejos no exentos de surrealismo… El autor quebequés se desata con un humor que ya se anticipaba en sus obras anteriores.”

Éste es otro cómic sobre lo cotidiano pero con sentido del humor. Parcialmente autobiográfico, nos cuenta la historia de un padre que comete continuamente errores bienintencionados, de esos que hacen que uno mismo se dé cabezazos contra la pared.

5. Nina, diario de una adolescente, de Agustina Guerrero

Nina, diario de una adolescente“Nina es ingenua; Nina es inconformista; Nina es un torbellino… Y a sus 16 años, tiene un montón de dudas revoloteando por su cabeza… ¿Es normal sentirse un bicho raro? ¿Cómo puede saber si besa bien? ¿Por qué los adultos hablan otro idioma? ¿En qué quiere convertirse cuando sea mayor? y, en definitiva… ¿encontrará su lugar en el mundo?”

Hace tiempo que sigo el blog de Agustina Guerrero, en el que publica viñetas protagonizadas por ella misma, sobre su vida cotidiana, sus relaciones de pareja y sus pequeños defectos y manías contados con humor. Tengo ganas de ver su propio estilo trasladado a un personaje diferente.

6. Gabo, memorias de una vida mágica, de varios autoresGabo, memorias de una vida mágica

Gabo. Memorias de una vida mágica es la biografía en clave de novela gráfica de una de las figuras más importantes no solo de la literatura latinoamericana, sino universal. Con guion de Óscar Pantoja, e ilustraciones de Miguel Bustos, Felipe Camargo, Tatiana Córdoba y Julián Naranjo, conseguiremos acercarnos un poco más a la vida del joven de Aracataca que se erigió como uno de los literatos más importantes del siglo XX.

Su estética cálida y colorista nos irá llevando por los distintos periodos de la vida del autor de Cien años de soledad, su boda con Mercedes, el gran amor de su vida, la entrega del Nobel en Estocolmo o su paso por París.”

Si te piden una lista de los mejores escritores de literatura hispánica del siglo XX y no incluyes a Gabriel García Márquez es que te lo tienes que hacer mirar. Si te gusta la literatura y el cómic y te gusta saber qué hay detrás de lo escrito, leer una biografía es algo esencial. Pero puedes disfrutar aún más de la biografía si ésta toma forma de novela gráfica, ¿no? Pues eso, imprescindible.

7. El silencio de nuestros amigos, de Mark Long, Jim Demonakos y Nate Powell

El silencio de nuestros amigos“En Texas, en los años 60, una familia blanca de un barrio manifiestamente racista y una familia negra del distrito más pobre superan las barreras raciales de Houston, se sobreponen a la humillación, la degradación y la violencia para lograr la libertad de cinco estudiantes universitarios negros acusados de manera injusta del asesinato de un policía.”

Una historia que nos recuerda cómo ha cambiado el mundo en 50 y lo mucho que aún debe cambiar. Una historia sobre racismo, prejuicios e injusticia basada en hechos reales para que no olvidemos. Y ahora más que nunca, porque con la crisis corremos el peligro de olvidar el mal que puede traer consigo la xenofobia.

8. Cenizas, de Álvaro Ortiz

Cenizas“Tres amigos que no se ven desde hace años, discutiendo dentro de un coche, con un montón de kilómetros por delante hasta una misteriosa cruz marcada en un mapa: ésa es la premisa de Cenizas, la obra más ambiciosa de Álvaro Ortiz.”

Un thriller de esos que amenazan con dejarte pegado al sillón atento hasta que lo terminas. De vez en cuando va bien leer uno de esas obras que te intrigan y te enganchan de principio a fin.

9.  Metamaus, de Art Spiegelman

Metamaus“Metamaus es el libro que cuenta minuciosamente la intrahistoria de Maus, una obra gráfica fascinante sobre el holocausto y la memoria reconocida mundialmente.”

Hace mucho que quiero leerlo. Leí Maus hace cinco o seis años y realmente me impresionó. Es uno de los mejores cómics que he leído nunca. Es imprescindible leerlo, y leer luego a Primo Levi para entender cuánto daño hizo el Holocausto, no sólo a los que murieron, sino también a los supervivientes que llevan el peso de la memoria y de la culpabilidad encima. Metamaus es una deconstrucción del cómic que nos ayuda a entender más sobre uno de los cómics más importantes del siglo XX.

10. Supercómic, de Santiago García (coor.)Supercómic

“Precaución: este libro no es una historia del cómic. Tampoco es una guía de lectura ni una lista de la compra para principiantes. Dios nos libre. Este libro es un conjunto de ensayos lúcidos, heterogéneos y desacomplejados sobre el cómic actual: sobre sus mutaciones fundamentales en todo el mundo a lo largo de los últimos años. Porque el cómic ha cambiado mucho últimamente, y con él sus lectores. Hasta hace unos años, el lector adulto de cómics era casi siempre alguien que vivía en el recuerdo melancólico de sus lecturas infantiles y adolescentes. Ahora, sin embargo, los nuevos lectores adultos compran cómics porque su lectura les resulta tan estimulante y enriquecedora como una novela de Roberto Bolaño, un capítulo de The Wire o la última película de los hermanos Coen. A ellos se dirige este libro.”

Este último no es un cómic, pero es un libro que parece muy interesante sobre el mundo del cómic y los cambios que éste ha sufrido en los últimos años. Es un libro para aquellos que sabemos que el cómic y la novela gráfica no son exclusivamente historietas para niños, sino que hay verdaderas obras de arte y verdaderos artistas en el mundo del cómic, por suerte cada vez mejor valorado.

Hokusai, de Shotaro Ishinomori

El fin de semana anterior (del 1 al 4 de noviembre) fue el XVIII Salón del Manga de Barcelona. Este año lo han trasladado del espacio de La Farga dónde solía celebrarse a la Fira de Montjuic, para tener el espacio suficiente para poner los stands, los talleres, el escenario y las exposiciones en un mismo recinto. Lo cierto es que tengo la sensación de que este año en realidad ha habido menos tiendas que otras veces, pero igual sólo es cosa mía.

Este año se ha apostado fuerte por la comida japonesa, lo cual, teniendo en cuenta las colas que se han formado, ha sido todo un acierto. También hemos podido disfrutar de una exposición de cosplay, una de Dragon Ball para celebrar su 20 aniversario y otra de mangas relacionados con la comida.

Entre las novedades de las editoriales quiero destacar una edición de lujo limitada de Dragon Ball y un artbook de One Piece (ambos de Planeta DeAgostini Comics), HunterxHunter (Panini Comics) y Hokusai (Editores de Tebeos).

Precisamente de este último quería hablar hoy, pues fue mi adquisición en el salón (aunque no descarto hacerme con HunterxHunter, al ser de Yoshihiro Togashi, autor de Yu Yu Hakusho). Hokusai es una biografía del conocidísimo ilustrador de grabados ukiyo-e Katsushika Hokusai, que vivió en Japón entre los siglos XVII y XVIII. La obra está hecha por Shotaro Ishinomori, uno de los dibujantes de seinen más importantes, conocido como el rey del manga, aunque en España no ha tenido a penas difusión (solamente Planeta DeAgostini ha publicado en 2009 Musashi, la historia del samurai Miyamoto Musashi).

Editores de Tebeos está apostando cada vez más por el seinen al darse cuenta de que existe un público adulto poco explorado hasta ahora, y parece que ha adquirido la licencia de más obras de Ishinomori, por lo que es probable que pronto aparezcan más títulos en las librerías.

Hokusai, como íbamos diciendo, era un importante ilustrador japonés y uno de los artistas más reconocidos e influyentes de la pintura universal. Sus obras Kanagawa Oki Nami Ura (La gran ola de Kanagawa) y Gai Kaze Kaisei (Fuji en días claros) son imágenes conocidísimas a nivel mundial.

En el cómic, se huye de la excesiva reverencia, por lo que el dibujante es retratado como un ser humano, recogiendo lo que se sabe de su vida, sin omitir detalles escabrosos, aunque con un gran respeto. El personaje nos transmite un gran amor por el arte, que se convierte en un objetivo vital, por encima de cualquier otra cosa. Hokusai va en busca del “estilo definitivo”, por lo que cada vez que cambia de estilo, comienza de cero, cambiando también su nombre, su estilo de vida, su residencia y, a veces, incluso cambia de mujer. Para reforzar estos cambios, el cómic se estructura en capítulos que representan los momentos más importantes de la vida del autor, siendo la mayoría de éstos momentos de transición. Dichos capítulos llevan por título la edad del ilustrador en cada momento. A simple vista vemos que están cronológicamente desordenados, pero es un desorden que funciona, como si fuera un rompecabezas que nos hace entender al personaje a medida que las piezas van encajando.

Shotaro Ishinomori tiene una gran capacidad para captar y transmitir las emociones de los personajes mediante su rostro y su lenguaje corporal. El estilo de dibujo es bastante clásico (la obra fue publicada por primera vez en 1987, en capítulos separados). Por su contenido adquiere también el estatus de clásico, pues la historia de Hokusai trasciende el tiempo y el espacio: no es una historia japonesa sobre un pintor en concreto, sino una historia universal sobre el amor al arte y la experiencia estética.

El resultado final no es nada pesado de leer, cosa que me preocupaba, al tratarse de una biografía de unos 600 páginas, lo que estuvo a punto de echarme atrás. Tiene los diálogos justos para darnos a conocer la personalidad de Hokusai, un personaje realmente muy interesante.