10 libros que me compraría en septiembre si fuera rica

El aire huele a lluvia, gente falta de café se amontona en el transporte público y los anuncios de la vuelta al cole nos invaden y deprimen: septiembre ha llegado. Septiembre es como el lunes de los meses. No hace aterrizar de golpe a la realidad y nos obliga a volver a coger el ritmo que habíamos olvidado durante el deseado descanso estival. Una buena forma de seguir viajando es a través de la literatura, por eso propongo hoy 10 libros que me gustaría leer este mes para hacerlo más llevadero.

Algún día escribiré sobre África1. Algún día escribiré sobre África, de Binyavanga Wainaina

En 2005, el escritor keniano Binyavanga Wainaina escribió furioso al editor de Granta. La razón de su rabia era el número que la revista había publicado sobre África: «No me molestaba lo sombrío, sino lo estúpido. No había nada nuevo, nada profundo, sino mucho “reportaje” […] como si África y los africanos no fueran parte del discurso, como si no vivieran al otro lado de la calle de la oficina de Granta.». El editor le propuso publicar una versión editada de su correo, ahora como texto titulado «How to Write About Africa». Se convirtió en el artículo más reenviado en la historia de la revista.
Posteriormente, Wainaina escribió Algún día escribiré sobre África, una magistral crónica de su vida en Kenia, su fallido intento por estudiar en la universidad en Sudáfrica, y en particular su tortuoso viaje iniciático hasta convertirse en un escritor premiado y reconocido a nivel internacional. Wainaina retrata su vida en África como un mosaico en ebullición, bailando en su adolescencia con la música de Michael Jackson, contemplando con ironía un desfile de dictadores despóticos, trenzándose a golpes con un mafioso abusivo, siempre narrando con un lenguaje de una gran plasticidad y belleza, y sobre todo sin juzgar a los demás, para ceñirse a una de las principales reglas de la sociedad de Kenia: «Si hay una cortesía que todos los kenianos practican consiste en no cuestionar las contradicciones de los demás; todos tenemos contradicciones, y destruir la cara de otro es un sacrilegio».

2. Me llamo Lucas y no soy perro, de Fernando Delgado

Me llamo Lucas y no soy un perroLucas es un perro difícil de olvidar. Tiene un sueño: convertirse en niño. Pero en la peculiar familia con la que vive hay a la vez un niño que quiere ser perro.
Original, sorprendente y repleta de humor, Me llamo Lucas y no soy perro nos regala una curiosa historia a través de la ingenua y certera mirada de un perro.
Sin conseguir explicárselo, naturalmente, la vida de perro de Lucas le permite experimentar el amor y el desamor, la compañía y la soledad, el buen trato y el malo, el confort y la pobreza. Y no sólo en su vida, llena de contrastes, sino en la de los hombres y mujeres que le rodean como silencioso observador de sus comportamientos en una historia llena de peripecias.
Toda una vida en los ojos de un perro.

El lectoespectador

3. El lectoespectador, de Vicente Luis Mora

Éste no es un libro sobre el mundo. No es un libro sobre redes sociales, ni sobre televisión, ni sobre narrativa hispánica o norteamericana. Tampoco es un libro sobre Twitter o sobre el poder de la imagen. Un ensayo múltiple y dinámico, impulsado por una única preocupación: cómo miramos nuestro tiempo.

 

4. Conocer a una mujer, de Amos OzConocer a una mujer

Yoel Raviv, agente del Mossad, acaba de enviudar y decide abandonar su profesión y alquilar una casa en las afueras de Tel Aviv, en donde poder empezar una nueva vida junto a su hija, su madre y su suegra. Pero este periodo de paz se transforma en un duro camino para Yoel que descubre que, en verdad, no sabía nada de su esposa. Aunque quizá lo más importante es que tiene que asumir que realmente nunca ha escuchado a ninguna mujer de su familia. Después de toda una vida descubriendo los secretos de los demás, se ve obligado a mirar ahora hacia atrás, a las mentiras que él mismo ha dicho, al sombrío enigma de la vida y la muerte de su mujer, a sus años al servicio del Estado y al misterio de la conducta de su hija.

 

5. El pantano de las mariposas, de Federico Axat

El pantano de las mariposasLas desapariciones de personas en confusos episodios se suceden año tras año en Carnival Falls. Pero donde algunos ven tragedias sin conexión, otros aseguran que existe un patrón común, y que detrás de ellas hay algo más oscuro que simples accidentes.
En 1985, Sam y Billy tienen doce años y se preparan para lo que suponen será un verano grandioso: excursiones por el bosque, largos paseos en bicicleta y la postergada construcción de la casa del árbol. Sin embargo, la llegada a la ciudad de una niña de clase alta llamada Miranda, cuya belleza no les dejará indiferentes, lo trastocará todo. Juntos transitarán ese intrincado paso de la niñez a la adolescencia, un camino de aprendizaje y revelaciones, y se embarcarán, casi sin proponérselo, en una aventura que podría llevarlos a conocer la verdad detrás de las desapariciones.
Un pacto de amistad los guiará en un verano imborrable, un tiempo de metamorfosis que marcará el inicio de muchas cosas, y también el final de su infancia.

 

6. Tangram, de Juan Carlos Márquez

TangramCuenta la leyenda que un sirviente del emperador llevaba un valioso mosaico de cerámica y tropezó rompiéndolo en pedazos. Intentó, desesperado, recomponerlo en su forma cuadrada original, pero resultó imposible. Sin embargo, observó que podía formar muchas otras y fascinantes figuras con los fragmentos.

Así sucede a menudo a quienes poseen el don de la narración, y así ocurre con las historias que conforman este libro. Una obesa mórbida, antigua diva del teatro, encierra a dos universitarios en un sótano de Getxo. Un psicópata asesino elige Reikiavik como templo de sus crímenes. Un ladrón rehabilitado intenta recuperar el botín que enterró años atrás en una zona indeterminada de la periferia de Londres. Un mafioso recién llegado a un pueblo calabrés consigue ganarse el respeto de los ciudadanos a quienes extorsiona. Un detective se debate entre el deber policial y sus obsesiones sexuales. Con estos mimbres y otros que no conviene desvelar Juan Carlos Márquez urde en Tangram un thriller de historias cruzadas que se leen con la respiración contenida; siete historias que son una y que, sin embargo, no dejan de ser siete; un puzle de ingenio y creatividad como el del juego chino homónimo, tal vez emparentado con aquella antigua leyenda.

 

7. El diario de Helga, de Helga Weiss

El diario de HelgaHelga comienza a escribir e ilustrar su diario en 1938. A los ocho anos vive la invasión nazi de Praga recluida en su casa, ya que las escuelas no admiten judíos, y a sus padres se les niega la posibilidad de trabajar. En 1941, envían a toda la familia al campo de concentración de Terezín, donde durante tres años la niña documenta en sus cuadernos la vida cotidiana, las duras condiciones y los buenos momentos, hasta que son transferidos a Auschwitz. Antes de subir al vagón, le entrega a su tío las páginas de su diario y éste las esconde entre los ladrillos de una pared. De los quince mil niños que llegaron a Terezín y fueron enviados a Auschwitz, sólo cien sobrevivieron al Holocausto. Helga fue uno de ellos. Cuando regresó a Praga había cumplido quince anos y en la pobreza más absoluta continúa el relato de las experiencias sufridas desde que dejó de escribir.

 

8. El despertar de la señorita Prim, de Natalia Sanmartin Fenollera

El despertar de la señorita PrimAtraída por un sugestivo anuncio, Prudencia Prim llega a San Ireneo de Arnois, un pequeño lugar lleno de encanto cuyos habitantes han decidido declarar la guerra a las influencias del mundo moderno. La señorita Prim ha sido contratada para organizar la biblioteca del Hombre del Sillón, un hombre inteligente, profundo y cultivado, pero sin pizca de delicadeza. Pese a las frecuentes batallas dialécticas con su jefe, poco a poco la bibliotecaria irá descubriendo el peculiar estilo de vida del lugar y los secretos de sus nada convencionales habitantes.

Narrado con ingenio, brillantez e inteligencia, El despertar de la señorita Prim nos sumerge en un inolvidable viaje en busca del paraíso perdido, de la fuerza de la razón y la belleza y de la profundidad que se esconde tras las cosas pequeñas.

 

9. La dama de blanco, de Wilkie Collins

La dama de blancoWalter Hartright se traslada a Limmeridge para dar clases de dibujo a Laura, una joven rica heredera sobrina del barón Frederick Fairlie. Poco antes de irse, tropieza con una misteriosa dama vestida de blanco que le habla de Limmeridge y de su propietaria fallecida, la señora Fairlie.
Desde el principio Walter siente una gran atracción por Laura, quien está prometida con sir Percival Glyde, que solo busca arrebatarle su herencia. Solo se interpone en su camino la misteriosa dama de blanco.
La dama de blanco, inspirada en un hecho real y publicada originalmente por entregas en una revista dirigida por Charles Dickens, ha constituido un éxito ininterrumpido de ventas en todas las lenguas. Todo ello se debe a una trama argumental magníficamente desarrollada, que envuelve al lector en una atmósfera de misterio e intriga; al increible ritmo narrativo que va imponiendo el autor conforme avanza la historia, y sobre todo a la profundidad psicológica de los personajes y a la gran capacidad descripiva de ambientes y situaciones.

 

10. Huéspedes inesperados, de Sadie Jones

Huéspedes inesperadosUn día de primavera de 1912, la mansión de los Torrington bulle de actividad con los preparativos para una elegante cena con motivo del vigésimo cumpleaños de Emerald. Los Torrington son una familia acomodada, que no pasa precisamente por su mejor época, compuesta por una evanescente madre, su segundo marido y tres hijos: la atractiva Emerald, Clovis, recién salido de la adolescencia, y la pequeña Smudge. Pero la celebración, a la que han acudido la joven y puntillosa Patiente, su apuesto hermano y un adinerado vecino, se ve trastocada por un trágico accidente de tren ocurrido a pocos kilómetros, lo que obliga a la familia a acoger a algunos supervivientes. Un desconocido, que decididamente no es un caballero, llega poco después y se suma a la cena. Smudge elige ese momento para llevar a cabo un proyecto secreto, que coincidirá con una estruendosa tormenta y con la creciente desazón de los supervivientes, acuciados por el hambre y el cansancio. Lo más temido, perder las formas en una velada exquisita, quedará largamente superado por las circunstancias.

La marca del meridiano, de Lorenzo Silva

La marca del meridianoLa marca del meridiano, de Lorenzo Silva, es el sexto libro de la saga de novela negra que el autor inició en 1998 con El lejano país de los estanques. Aunque, como siempre en una saga, lo mejor es leer todos los volúmenes en el orden correcto, lo cierto es que en este caso no es imprescindible. Siendo éste el único libro que he leído de la saga, no ha sido hasta finalizar la lectura que he buscado si había o no libros anteriores que me he saltado. Por tanto, se puede leer sin problema, aún no habiendo leído los anteriores: el caso se abre y se cierra en el mismo volumen y lo que debemos saber sobre los personajes, su carácter, su recorrido y sus fantasmas, queda descrito en unas pocas pinceladas muy certeras, que consiguen que los recién llegados con se sientan perdidos (a la vez que no se aburre tampoco a los seguidores más fieles). Los 5 primeros libros están publicados por Destino, mientras que este última lo está por Planeta (de hecho, es el ganador del Premio Planeta de Novela 2012).

La prosa y el vocabulario están muy cuidados, y las frases cortas y los diálogos se encadenan con largos párrafos y reflexiones que agilizan el ritmo sin renunciar a la profundidad. El acento de la historia está puesto, aparte de en la intriga, en los sentimientos del protagonista y en su mundo interior. La historia está narrada en primera persona, para una mayor identificación con el personaje. Así, asistimos al mismo punto de vista que Bevilacqua, un guardia civil que se acerca a la cincuentena, un hombre íntegro pero con sus demonios, que lo hacen más cercano y más humano. Bevilacqua (Vila, para aquellos que consideran su apellido impronunciable) nos ofrece no sólo sus reflexiones personales, sino también una visión unipersonal de la trama. Sólo vemos y sabemos las cosas a medida que él las va viendo y sabiendo, algo muy acertando cuando se trata de este género. Nunca me ha gustado la falta de transparencia de aquellas historias donde el detective sabe más que nosotros y calla sus propias conclusiones para sorprendernos al final con pruebas que apenas se habían mencionado. Me hace sentir que han hecho trampa. Tampoco me gusta el caso contrario, en el que la cámara revela cosas que el protagonista no puede ver, destruyendo así toda la intriga.

El caso que ocupa al brigada Bevilacqua, es la tortura y asesinato de su mentor, Robles, un policía ya retirado. La historia se sitúa en la España actual, la de la crisis, los recortes, la corrupción y el conflicto entre centralistas en independentistas. Empieza en octubre de 2011, el mismo día en que ETA anuncia el cese de la violencia y Gadafi es asesinado.

En esta historia, los policías son villanos, las víctimas no son inocentes y el uniforme resulta a menudo deshonrado. Pero eso no implica que Lorenzo Silva crea que la guardia civil sea especialmente corrupta, todo lo contrario, el autor piensa que el cuerpo ha sido a menudo desprestigiado injustamente. Sea como sea, la historia desvelará una trama de corrupción, trafico de drogas y prostitución en el que se verán implicados algunos agentes. Todo ello llevará a Vila a un encuentro abrupto con su pasado. Le tocará pensar en lo que perdió, en lo que ganó y en lo que tuvo que dejar atrás. Y es que Bevilacqua no se enfrenta a sólo un asesino, sino a la sombra de su pasado que lo persigue. Vila se encuentra en el meridiano de su vida y se ve envejecer, a la vez que observa a sus compañeros que han ascendido, a los que han caído y a los más jóvenes. Todo ello le lleva  a menudo a pensamientos melancólicos sobre la jubilación e incluso la muerte. Lo policíaco queda pequeño frente a lo personal.

La marca del meridiano simboliza muchas cosas. Es la línea imaginaria que separa el este del oeste y Cataluña de España. Es una línea que es tan solo una convención, una línea imaginaria en un mundo que es uno, más allá de las fronteras que tracemos. Es también la línea fronteriza entre el bien y el mal y el debate sobre si al cruzar esta línea se puede realmente volver.

Estamos ante una historia llena de ironía y crítica contada desde la voz de Vila, una historia que entretiene y engancha, a la vez que te lleva a reflexionar sobre todos estos temas.